• Categoría de la entrada:Correo de la página 2012
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En nombre de Dios, el Misericordioso, el Misericordiosísimo
Y la alabanza a Dios
La paz sea con vosotros, y la misericordia de Dios y Sus bendiciones.
Que Dios os recompense con bien por cada buena palabra que escribieron vuestros benditos dedos.
Dijo el Enaltecido: {Di: «No soy sino un ser humano como vosotros. Se me ha inspirado que no es vuestra divinidad sino una. Así que quien espere el encuentro con su Señor, pues que haga obras rectas y que no asocie en su adoración a su Señor, a ninguno»}.
Ahmed Alhasan es un ser humano como vosotros a quien Dios quiso hacer conocer la verdad, y luego lo envió para dar a conocer a las gentes la verdad. Lo que deseo para todos los creyentes y todas las creyentes es que sean mejores que yo, y la puerta está abierta para todos vosotros, hombres y mujeres creyentes, para que alcancéis las alturas supremas y seáis como los profetas y los enviados.
Por ello os pido que dejéis la adulación y el elogio excesivo, pues que ninguno de vosotros piense que esa adulación o ese elogio me alegra; antes bien, me hace apartar la vista de terminar de leer lo que escribís.
Vine para derribar el templo de la falsedad y el demonio, por ello todo acto de los taguts y los soberbios me resulta completamente inaceptable. ¿Cómo esperáis entonces que lo acepte para mí mismo? ¿Acaso imagináis que voy a tender mi mano invertida para que se me bese, o que voy a difundir mis imágenes por calles y caminos como hacen esos soberbios que han secuestrado a los shiíes de Alí (p)? ¡Jamás, por Dios! Mi modelo, mi Imam y mi maestro es mi abuelo el Mensajero de Dios Muhammad (p), en cuyo rostro se percibía el disgusto cuando sus compañeros se ponían en pie al llegar él ante ellos. Y mi modelo es mi padre Alí hijo de Abi Táleb (p), que se sentaba en el suelo con sus compañeros y sus shiíes, y no tendía su mano invertida a sus compañeros y shiíes para que se la besaran, como hacen hoy algunos de esos referentes religiosos y sus agentes soberbios.
¡Dios mío, me refugio en Ti de todo soberbio que no cree en el Día de la Cuenta!
Queridos míos: me honra leer lo que escribís, y si Dios quiso, procuraré leer vuestros comentarios, pero os pido disculpas por no poder responderlos debido a la escasez de tiempo; me limitaré a interactuar con algunos de vuestros comentarios a través de los temas que iré planteando. Que Dios os recompense con bien, y Le pido que selle para vosotros y para mí con bien y sobre Su religión verdadera con la que Él, Glorificado sea y Enaltecido, está complacido. Él es mi Patrono, y Él toma bajo Su tutela a los rectos.