Biografía

Biografía del Imam Ahmed Alhasan, el Yamani (a) y una breve historia de su convocatoria

En nombre de Dios, el Misericordioso, el Misericordiosísimo

Y la alabanza a Dios, Señor de los mundos

Y que Dios bendiga a Muhammad y a la familia de Muhammad, los Imames y los Mahdis y les bendiga en entrega abundante

Breve descripción

Él es el Primer Mahdi, Sucesor y Mensajero del Imam Al-Mahdi Muhammad Ibn Al-Hasan (a), mencionado en el Testamento del Mensajero de Dios (s) la noche de su muerte.

¿Acaso hay alguien que apoye al Mahdi (a)?

El Imam se llama Ahmed, hijo del Sayed Ismael, hijo del Sayed Saleh, hijo del Sayed Husein, hijo del Sayed Salmán, hijo del Imam Muhammad, hijo del Imam Hasan, hijo del Imam Alí, hijo del Imam Muhammad, hijo del Imam Alí, hijo del Imam Musa, hijo del Imam Yafar, hijo del Imam Muhammad, hijo del Imam Alí, hijo del Imam Husein, hijo del Imam Alí, hijo de Abu Talib, con ellos sean las bendiciones y la paz.
Véase el árbol genealógico del Imam Ahmed Alhasan el Yamani (a) y el testimonio del Sayed Mohsen Saleh Husein Salmán, jefe del clan de la familia del Mahdi (tío materno del Imam Ahmed Alhasan (a)) que confirma que el linaje de ellos se remonta hasta el Imam Al-Mahdi (a), en este enlace.

Vivió en Basora, en el sur de Iraq, completó sus estudios académicos, obtuvo un título de bachiller en ingeniería civil y luego se mudó a la Noble Nayaf, donde residió con el propósito de estudiar ciencias religiosas. Después de enterarse de los programas de estudios y el currículo escolar en la Hauza de Nayaf, encontró que la enseñanza era baja (sobre todo para él). También encontró en el programa grandes fallas, pues estudian idioma árabe, lógica, filosofía, orígenes de la jurisprudencia, oratoria (de las creencias) y jurisprudencia (estatutos de la sharía), pero jamás estudian el Sagrado Corán o la Noble Tradición (hadices del Mensajero Muhammad (s) y de los Imames (a)). Tampoco estudian la ética divina que el creyente debe poseer. Por lo tanto, decidió retirarse a su casa y estudiar él mismo sus ciencias sin la ayuda de ninguno que estuviera con ellos o que se comunicara con ellos. Y no estudió en la Hauza, sino que estuvo en la Hauza Científica de Nayaf y entre sus eruditos como estuvo Santa María (a) en el templo entre los eruditos judíos.
En cuanto al motivo de inscribirse en la Hauza Científica de Nayaf fue que tuvo una visión con el Imam Al-Mahdi (a) donde este le ordenó ir a la Hauza Científica de Nayaf, y le informó en la visión lo que le ocurriría y de hecho sucedió todo lo que le había informado en la visión.

Sin embargo, dos años antes de 1999, el Sayed Ahmed Alhasan (a) se encontró con su padre, el Imam Al-Mahdi -la paz de Dios sea con él- en el mundo del testimonio. Aprendió de su saber y fue tras sus pasos. El primer encuentro con él (a) fue en la vida de este mundo, en el mausoleo de los dos imames, Al-Hadi y Al-Áskari (con ellos sea la paz). Después de este encuentro continuaron sus reuniones con él (con él sea la paz) y le aclaró muchas cosas pero no le ordenó comunicar nada a ninguna entidad ni nadie determinado. Sólo le dio instrucciones suyas para educarlo y disciplinarlo por el bien de la ética divina. Lo favoreció con algo de saber y conocimiento. Le hizo ver las grandes desviaciones que había en la Hauza Científica de Nayaf, ya fueran desviaciones teóricas o prácticas, sociales, económicas o políticas, y las desviaciones de quienes representaban símbolos de esta Hauza Científica. Este viaje fue doloroso para el Sayed Ahmed Alhasan (a) pues esto representaba el colapso del último bastión que él suponía, que representaba a la verdad en este mundo.

A fines del año 1999, por orden del Imam Al-Mahdi, comenzó a criticar con dureza a la Hauza Científica y les exigió una reforma científica, práctica y financiera. Después de las críticas y las exigencias de reformas continuó hasta que en el año 2002 el Imam Al-Mahdi ordenó al Sayed Ahmed Alhasan (a) comunicar a los hombres que él era mensajero del Imam Al-Mahdi. Y el Sayed Ahmed Alhasan comenzó a convocar a los hombres para el Imam en el séptimo mes del año 2002, correspondiente al mes de Yamadi Al-Awwal del año 1423 de la héjira, en la Noble Nayaf. Pues su padre, el Imam Al-Mahdi, le ordenó convocar a todos los hombres sobre la base de que él era el mencionado por el Mensajero (s) en el testamento de la noche de su muerte. Y el Sayed Ahmed Alhasan comenzó a convocar a los hombres.

La convocatoria mahdiana en general, el Imam Ahmed Alhasan (a) en especial y los creyentes enfrentaron muchas dificultades después de eso. Estos son solo algunos puntos clave:

El comienzo de la convocatoria fue en el año 2002. Después de esto comenzó la persecución del régimen de Saddam al Imam Ahmed Alhasan (a) quien se vio obligado a permanecer lejos de ellos unos meses. Durante ese período ninguno de los creyentes lo visitaba (a) salvo el Jeque Nadhim (que Dios lo guarde) que sufría mucho hasta que el Imam Ahmed Alhasan (a) llegó en ese momento.

Poco después de la caída del régimen baazista en el 2003, la convocatoria mahdiana comenzó con fuerza de nuevo en Nayaf, Basora, Amara, Nasiriya, Bagdad, Kerbala y otras provincias de Iraq. Luego llegó el Jeque Nadhim Aloqaili y con él Husein Al-Yaburi (Abu Sayad) junto al Imam Ahmed Alhasan (a) que fue con ellos a la Noble Nayaf en ese momento.

Por el favor de Dios, había uno de los Ansar, el Jeque Habib Al-Mojtar (que Dios lo guarde), padre del Jeque Hazem Al-Mojtar, que tenía una casa en el barrio de An-Nasr, en Nayaf. Tenía un cobertizo o un compartimento separado de su casa y en ese momento paró allí para trabajar en la convocatoria. El Imam Ahmed Alhasan (a) estableció este lugar como una oficina para la convocatoria en la que se reunía con todos los hombres: partidarios, estudiantes de la Hauza y otros. En este período en la casa él (a) vivía al lado de la mezquita As-Sahla. Se quedaba en la oficina (o cobertizo) hasta tarde encontrándose con personas y creyentes. También visitaba la huseiniyas, donde rezaba, celebraba el azalá en congregación, se encontraba con los creyentes y los que hacían preguntas en las huseiniyas.

Después de eso, las cosas empezaron a ponerse un poco tensas para el Imam Ahmed Alhasan (a), debido a los dictámenes criminales e irresponsables de algunas entidades religiosas, así como las acciones de algunas personas influyentes de Iraq en ese momento. En el año 2006, se vio obligado a encargar a algunos Ansar, entre los cuales estaba el Jeque Aidán Abu Husein, que buscaran un lugar seguro en el cual vivir. Encontraron tierras rurales en las afueras de Nayaf, las compraron a tiempo y construyeron allí una casa para que él y su familia vivieran allí. De hecho, se mudó para vivir allí a finales del 2006, aislándose tanto de los Ansar como de la gente, donde no podía (a), después de aquello, estar en la oficina o en el cobertizo continuamente para encontrarse allí con los Ansar y la gente en general. Y no podía como antes realizar el azalá en congregación en las huseiniyas. Así que a finales del 2006 comenzó una nueva etapa en la convocatoria, sin reuniones cara a cara con los creyentes y sin poder hablar con ellos directamente como antes. El Imam Ahmed Alhasan (a) se limitaba únicamente a comunicar noticias e instrucciones por medio de creyentes confiables (que Dios los guarde) que conocían la ubicación de su casa, que estaban en contacto con él y que lo visitan en su momento. Entre ellos estaba el sayed Alaa Al-Mayali, Husein Al-Yaburi (Abu Sayad) y su hermano Muhammad (que Dios lo guarde), el Jeque Haidar Az-Ziadi, el Jeque Muhammad Al-Harashawi y otros creyentes confiables en su momento. Además lo mantenían en contacto con la Sede de la Hauza Mahdiana y la Oficina que estaba en Nayaf en ese momento y se encontraba constantemente con ellos.

El Imam Ahmed Alhasan (a) continuó en esta casa hasta que se vio obligado a salir de ella a comienzos del año 2007, cuando la casa fue atacada por numerosas fuerzas militares y apenas horas después de que abandonara la casa, junto con su esposa e hijos. Por supuesto que este ataque no tenía ninguna justificación legal ni lógica y solo fue una acción de bandas poderosas de ese momento, nada más. Lamentablemente arrestaron y torturaron a uno de los vecinos del Imam Ahmed Alhasan (a) de una manera atroz cuando sus vecinos ni siquiera sabían quién era. Pues él estaba entre ellos pero ellos no sabían quién era. Así pues, su (a) situación siguió siendo insegura e inadecuada para comunicarse con los creyentes en general y con la gente, especialmente después de los famosos acontecimientos de Muharram del año 2008. La situación siguió limitada a comunicarse por medio de algunas personas confiables, por medio de sitios de internet de la convocatoria y de la Sede de la Hauza y la Oficina que abría cada vez que tenía la oportunidad. Así la situación en la que estaba continuó desde finales del año 2006 hasta fines del año 2012. Después de seis años y como Dios Glorificado y Altísimo quiso, Dios por su favor lo alivió y le brindó al Imam Ahmed Alhasan (a), gracias a algunos creyentes y al bendito esfuerzo de ellos, la posibilidad de mudarse a un lugar algo seguro.

De este modo comenzó una nueva etapa en la convocatoria. Pudo inaugurar una página de red social en Facebook (enlace) para poder estar presente de nuevo entre la gente, en esta «compartimento social», y hablar a través de este página con los creyentes y la gente en general. Así ha regresado la paz a él entre la gente. Él los escucha y lee lo que escriben, habla con ellos y conversa a través de la bendita página de esta red social. Y la alabanza a Dios, Señor de los mundos. También, en esta etapa, el Imam Ahmed Alhasan (a) comenzó a estar presente y a comunicarse a través de las salas de chat de audio de la convocatoria bendita (por Paltalk) y a través del canal satelital “El salvador mundial”, así como con la radio “El salvador mundial” de Detroit. Y la alabanza a Dios, Señor de los mundos.

 

El intento de reformar la Hauza Científica fue al principio de la convocatoria y antes de que se hiciera pública. Se centró en tres temas: 1) La reforma teórica: se utilizaron dos métodos: a) primero fue escribir el libro llamado El camino a Dios que fue de gran influencia e influyó al Jeque Muhammad Al-Yaqubi quien quedó admirado por él. Algunos jeques y señores seguidores quieren volver a publicarlo en su momento como lo comunicó el Imam Ahmed (a). b) Lo segundo fue hablar y debatir con los estudiantes y los eruditos sobre el hueco teórico presente y esto fue apoyado por quienes creían en él y algunos influenciados por sus palabras y la verdad que decía. 2) La reforma práctica, que se relacionó con ordenar lo reconocido y desaconsejar lo reprobable. Por ejemplo, cuando el tirano Saddam machó el Corán escribiéndolo con su sangre impura y los musulmanes están de acuerdo en que la sangre es impura y el Corán prohíbe su profanación. En su momento él exigió que los eruditos adoptaran una postura, por lo menos emitiendo una declaración. Pero se excusaron en el disimulo (taqiya) pues apreciaban más sus vidas que el Corán. Si hubieran creído que no hay fuerza sino en Dios hubieran tomado una postura seguros de que Dios los defendería de ellos. Él personalmente tomó una postura denunciando esta acción perversa del tirano Saddam y varias veces dijo en su sermón en el consejo que Saddam había escrito con sus manos su propia muerte al escribir el Corán con su sangre impura. Y en lugar de apoyarlo empezaron a alejarse de él. ¡Incluso uno lo echó de manera cortés!, por temor a que si Saddam lo capturara, lo ejecutara con él por haberlo escuchado hablar contra Saddam. En todo caso, en esta área (la reforma teórica) no hubo ninguna respuesta de parte de ellos. 3) La reforma financiera estaba relacionada con el reparto de dinero de la caridad a los pobres. Esto fue lo último antes de que la convocatoria se hiciera pública, y había muchísimos estudiantes de la Hauza Científica que apoyaban esto. Unos muy pocos por la causa de los pobres y muchos otros porque ellos mismos habían sido discriminados en las donaciones económicas que se practicaban en la Hauza Científica. En este aspecto se lograron resultados fáciles después de que el mismo Imam Ahmed (a) y algunos de sus ansar estudiantes de la Hauza Científica entablaran amargas negociaciones con los referentes religiosos en Nayaf. Entre estos referentes estaba Sistani, Muhammad Said Al-Hakim y Muhammad Isaac Al-Fiad. Muchos de ellos respondían de lengua y dijeron que era el Jeque Yaqubi. Y él no discutió. Sino que reconoció el error y dijo «necesitamos una reforma financiera» cuando uno de los creyentes en el Imam Ahmed (a) la mencionó en su momento, por la política financiera del Comandante de los Creyentes Alí (a). En todo caso, hubo resultados efímeros fáciles en todas estas áreas y la gente no quiso dar más pasos adelante.

El Imam Ahmed Alhasan (a) fue el centro de atención de la Hauza Científica con sus eruditos y estudiantes, y ellos lo respetaban y lo apreciaban. Tenía prestigio y solemnidad, de lo cual eran testigos todos y admiraban su seriedad, su audacia, su severidad en lo que concierne a Dios y su crítica constructiva al intentar remediar la corrupción que reinaba en la Hauza Científica. Luego la situación cambió cuando él les informó que era un enviado de parte de su padre, el Imam Al-Mahdi -con él sea la paz- y empezaron a decir «¡es un brujo!”, «¡un mentiroso!» (Dios lo guarde). Luego algunos referentes dictaminaron que sea asesinado.

Saddam detuvo a algunos que estaban relacionados con el Imam Ahmed (a) aunque no fueran creyentes en él. Incluso, después del anuncio de la convocatoria, detuvieron a varios estudiantes de la Hauza aunque no tenían ninguna relación con él, solo para investigarlo a través de ellos en un intento por llegar a él y arrestarlo. Y la alabanza a Dios que humilló a Saddam y a sus soldados que quedaron decepcionados.

Cuando Saddam, el maldito, profanó el Noble Corán escribiéndolo con su sangre impura y luego celebró su fatídico cumpleaños, el Imam Ahmed Alhasan (a) dijo que este sería el último cumpleaños de Saddam, el maldito, que después de ese año no celebraría otro fatídico cumpleaños por haber transgredido contra Dios y haber luchado contra Dios en el Reino de los Cielos, y que Dios no lo dejaría. «En un hadiz sagrado de Dios Glorificado dice: “El injusto toma venganza por la espada y será castigado con ella”. Y Saddam era un tirano y recibió la retribución de Dios con la espada». 

Los ansar del Imam Al-Mahdi (a) no participaron de ninguna forma en las elecciones o el gobierno porque el Imam Ahmed Alhasan (a) no cree en la designación de los hombres, sino que cree en la designación de Dios Glorificado y Altísimo de los profetas y sucesores (a), aunque los hombres lo aborrezcan. Cada cierto período de tiempo el gobierno demolía alguna casa de culto de los ansar y arrestó a varios de ellos. Luego clausuraron la oficina de los ansar en Nayaf y detuvieron a decenas de ansar en Nayaf, antes de los acontecimiento de Az-Zarka. Entre aquellos ansar arrestados estaba el Sayed Hasan Al-Hammami que era uno de grandes eruditos de Nayaf y vástago de la autoridad religioso fallecida, el Sayed Muhammad Alí Al-Hammami. Cuando demolieron la casa de culto de los ansar en Kerbala y Nayaf, y clausuraron la oficina en Nayaf impidieron que los medios fotografiaran o informaran del acontecimiento. Cuando ocurrió la sedición de Zarka algunos medios informaron de los acontecimientos de la demolición, de la clausura de la oficina y del arresto de los ansar. Intentaron cubrir sus crímenes y responsabilizar a los ansar de los acontecimientos de Zarka diciendo que los ansar se merecían lo que les habíamos hecho antes. Y la alabanza a Dios que reveló la verdad y mostró sus crímenes. Pero a pesar de ello, el gobierno continuó arrestando a algunos ansar y hasta hoy la oficina está cerrada en Nayaf y no permiten a los ansar abrirla. En cuanto al Consejo Supremo y sus filiales, en el mes de Dul Hiyya del año 1428 H., se celebró una conferencia en Nayaf donde se pidió a algunos delegados de los referentes religiosos combatir esta convocatoria. Este discurso se transmitió por canales satelitales y días después de esta demanda, las injustas autoridades de Nayaf atacaron a los ansar, los arrestaron y cerraron la oficina. Los hombres de religión habían comenzado una masiva campaña mediática para deformar la imagen del Imam Ahmed (a) y de su convocatoria (a). Un ejemplo de la perfidia y la mentira a la que sometieron a la persona del Imam Ahmed (a) fue hace unos años en el canal satelital iraní Al-Kauzar, en el programa “El Mahdi prometido” presentaron a Alí Al-Kourani quien casi todo el ciclo se lo pasó hablando del Imam Ahmed (a) deformando la imagen de la convocatoria. Entre lo que dijo Alí Al-Kourani está que “Ahmed Alhasan dice que es el esposo de la hermana del Imam Al-Mahdi” y él sabía con completa seguridad que el Imam Ahmed Alhasan (a) jamás dijo esto y que estaba mintiendo, pero a él no le dio vergüenza mentir y decir una falsedad, a pesar de ser una persona mayor de edad y llevar turbante en su cabeza. En el canal satelital Al-Iraqiya (que es un canal financiado por el gobierno iraquí y que transmite y defiende la opinión del gobierno), en un programa de noticias (días después de los acontecimiento de Az-Zarka y después de que quedara claro que el Imam Ahmed Alhasan (a) no había tenido ninguna relación en él) una persona llamó por teléfono y dijo que era un deber matar a Ahmed Alhasan (a). Y ni el presentador del programa ni el canal seguidor del gobierno denunciaron estas palabras y esto indica su satisfacción. Esta afirmación de sus intenciones fue clara en su momento que de hecho, luego negaron. Los ansar del Imam Al-Mahdi (a) no se alzaron en armas para enfrentar al gobierno, a pesar de que las fuerzas seguidoras del gobierno iraquí irrumpieron y destruyeron sus casas de culto en Nayaf y Kerbala y clausuraron la oficina en Nayaf, y a pesar de haber sido arrestados y continuar detenidos. Luego ocurrieron los acontecimientos de Muharram de 1429, durante los cuales fueron martirizados muchos ansar y arrestados muchos otros. El Imam Ahmed Alhasan (a) respondió a uno de los que le preguntaron: «Haidar Mushattat nos maldijo. Pregunta qué pasó con él. Abdul Aziz Al-Hakim y sus hijos nos oprimieron. Pregunta qué pasó con ellos. El ejército de los referentes religiosos y el ejército de Moqtada nos oprimieron. Pregunta qué pasó con ellos. Y no fue después de mucho tiempo, pues Dios no les dio a todos sino unos pocos días. Haidar Mushattat empezó a comportarse como un loco hasta que lo metieron en la cárcel en Irán por una conducta imprudente. Después de eso murió en Iraq, luego de concluir su trabajo publicando un descargo en su periódico oficial diciendo que yo no tengo razón. En cuanto Abdul Aziz y su hijo, cuando atacaron la oficina hace dos años, pasaron unos días y los americanos humillaron a su agente, Ammar Ibn Abdul Aziz y lo metieron en prisión. Si hubiera estado en contra de ellos eso hubiera sido un orgullo, pero él estaba totalmente rendido y a los pies de ellos. Después de eso, Abdul Aziz visitó la casa negra y le estrechó la mano a Bush, el enemigo de Dios, con toda calidez. Esta disposición indica una pérdida de la razón y una humillación mundanal. Y un año antes, es decir antes de los acontecimientos de Muharram, todos se juntaron contra nosotros. Abdul Aziz Al-Hakim y su hijo realizaron la clausura de la oficina días después de abrirse y detuvieron a muchos de nosotros cerca del mausoleo del Comandante de los Creyentes (a) por injusticia y enemistad. Luego el ejército demoníaco de los referentes y el ejército de Moqtada completaron el crimen asesinado y destruyendo nuestra casa de culto en todas las direcciones de Iraq. ¿Y cuál fue el resultado de esto días después? Abdul Aziz Al-Hakim se enfermó de cáncer, y esto fue un castigo y una humillación en este mundo antes de la otra vida. El ejército de Moqtada y el ejército de los referentes se castigaron entre ellos en un suceso sin precedentes. Y no fue que un bando matara al otro o que uno venciera al otro, sino que el ejército de Moqtada mató a varios soldados de los referentes religiosos y luego la cuestión se dio vuelta para que el ejército de los referentes se llevase al ejército de Moqtada. ¿No son todas estas señales que Dios hace para que los hombres crean? ¿Debería mandar a cada uno de ellos un rey sobre sus cabezas que los golpee y si preguntan «¿por qué me golpeaste?» le diga «porque no creíste en Ahmed Alhasan»? ¿Acaso no es esto el significado de «no hay poder ni fuerza sino en Dios Altísimo y Grandioso»?

Los seguidores del Imam Ahmed Alhasan (a) están repartidos por todo el mundo en muchos países: Iraq, Irán, Pakistán, Kuwait, Cátar, Baréin, los Emiratos Árabes, Egipto, Marruecos, Argelia, Túnez, el Néyed y el Hiyaz (península árabe), Líbano, China, Australia, Canadá, Inglaterra, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Francia, Estados Unidos de América, Argentina y otros países. Además de los shías, entre sus seguidores hay quienes eran sunnis, cristianos y judíos que creyeron en esta convocatoria. La mayoría creyó por encontrarse con ansar que estaban en el extranjero que les explicaron la convocatoria o por buscar en el sitio de internet. Muchos de ellos tuvieron visiones al dormir y creyeron, o tuvieron evidencia metafísica. Por ejemplo, la carta de un cristiano de Egipto que creyó en la convocatoria y la envió a los hermanos ansar por internet: Nombre: Emanuel Rufail. País: Egipto. Texto de la carta: «Al excelentísimo delegado salvador. Tengo una carta para usted escrita hace 322 años por el obispo Sarjis Mija Al-Muamadán conservada y sellada, a pesar de que no pude resolver su misterio, pero el nombre de su excelencia está en ella claramente. Espero que me haga llegar una dirección adecuada. Con todo respeto». Emanuel.

Nuestra financiación está declarada y no es una financiación oculta que nadie conozca; las organizaciones de la convocatoria se financian con derechos legales como el quinto o también con donaciones de algunos generosos ansar, que Dios los recompense con lo mejor, que donan generosamente de sus propios fondos para apoyar a las organizaciones de la convocatoria, ya sean organismos de divulgación o científicos, como la Hauza, el Instituto de Estudios, el canal satelital, las estaciones de radio, las asociaciones de atención a los huérfanos o las organizaciones de beneficencia. Por lo general, las organizaciones de la convocatoria a menudo se enfrentan a falta de financiación y pueden tener que pedir préstamos para pagar la transmisión por satélite del canal, por ejemplo; independientemente de lo simples que sean las organizaciones de la convocatoria y del hecho de que no necesitan una gran financiación.

El Imam Ahmed (a) la narra en uno de sus sermones diciendo: «En el mausoleo de los dos imames, Al-Hadi y Al-Áskari (con ellos sea la paz), fue el primer encuentro con el Imam Al-Mahdi (con él sea la paz) en la vida de este mundo. Y en este encuentro conocí al Imam Al-Mahdi (con él sea la paz). Este encuentro fue hace largos años. Y después de este encuentro volví a encontrarme con él (con él sea la paz) y me aclaró muchas cosas. Pero no me ordenó comunicar nada en particular ni a nadie determinado. Más bien fueron instrucciones para mí, para disciplinarme y encaminarme a las bondades de la ética divina. Y me favoreció algo del saber y el conocimiento en ese momento, y me dio a conocer las grandes desviaciones que había en la Hauza Científica de Nayaf en ese momento, ya fueran desviaciones teóricas o prácticas, sociales, económicas o políticas, o desviaciones de personas que representaban símbolos de esta Hauza Científica. Esta fue una etapa dolorosa para mí porque esto representó el derrumbe del último castillo que yo suponía que representaba la verdad en el mundo. Para mí representó la pudrición de la sal. Todo lo que se pudre lo arregla la sal. ¡¿Pero si se pudre la sal?! Fue una etapa dolorosa, triste y sufrida al mismo tiempo. El Imam (con él sea la paz) me hizo ver la corrupción y la injusticia, pero me dejó a la vera del camino, sin saber qué hacer. ¡¿Acaso debería volver por donde vine?! Una pregunta que siempre me hacía. Y la respuesta siempre era que me había convertido en un extraño entre la gente de religión y en la Hauza Científica de Nayaf al conocer la verdad. ¿Y cómo no ser un extraño entre la gente de este mundo? En todo caso, pasaron días y meses, y Dios quiso que me encontrara con el Imam (con él sea la paz) que esta vez me envió a la Hauza Científica de la Noble Nayaf para que planteara lo que él me había informado a un grupo de estudiantes de la Hauza Científica. Y vi que era de importancia este encuentro aunque fuera general y breve, considerando que representaba un giro histórico en mi vida, porque era la primera vez que el Imam Al-Mahdi (con él sea la paz) me enviaba a trabajar públicamente y a chocar en la Hauza Científica de la Noble Nayaf. Saludos y paz a quienes lo honran. La historia de este encuentro fue que estaba yo una de mis noches dormido y tuve una visión en el sueño. Era el Imam Al-Mahdi (con él sea la paz) de pie, cerca del mausoleo del Sayed Muhammad (con él sea la paz), el hermano del Imam Al-Áskari (con él sea la paz), y me ordenaba asistir a su encuentro (con él sea la paz). Después de eso, me desperté y eran las dos de la madrugada. Entonces recé cuatro rakas del azalá de la noche y me volví a dormir. Entonces tuve una segunda visión parecida a esta visión también. En esta estaba el Imam Al-Mahdi (con él sea la paz) fijándome un encuentro con él (con él sea la paz). Me desperté y eran las cuatro de la madrugada. Entonces completé el azalá de la noche y recé el del alba. Luego, dos días después de esta visión, viajé a Samarra y visité a los dos imames, Al-Áskari y Al-Hadi (con ellos sea la paz). Luego volví a la ciudad y visité al Imam Muhammad (con él sea la paz). Luego fui a Bagdad y visité a los dos imames, Al-Kadim y Al-Yawad (con ellos sea la paz). Luego fui a Kerbala y visité al Imam Husein (con él sea la paz) y a los mártires (con ellos sea la paz). Y me reuní con el Imam Al-Mahdi (con él sea la paz) una noche en el mausoleo del Imam Husein (con él sea la paz). Luego me reuní con él cerca del mausoleo al día siguiente en el Maqam del Imam Al-Mahdi (con él sea la paz) que está al final de la calle Sidra. Y nos sentamos solos en el Maqam que estaba vacío salvo por el sirviente que estaba de pie en el oratorio de las mujeres, prácticamente aislado del lugar que estábamos nosotros. En todo caso, ese día fue el tres de Shaabán del año lunar 1420 H. Y regresé después de este encuentro a la casa y ayuné el mes de Ramadán por la gracia de Dios conmigo. Y este viajero se preparó para partir a fines del mes de Ramadán hacia la noble Nayaf. Y comencé a pregonar la verdad que había sabido. El debate entre yo y algunos estudiantes de la Hauza Científica se enardeció y como resultado hubo una ruptura entre yo y algunos de ellos, un desacuerdo total con unos y un acuerdo con otros pero sin apoyarme. Pasaron días y meses, hasta casi tres años sin tener apoyo ni ayuda de los estudiantes de la Hauza Científica. Sin embargo, hubo quien acepto mis palabras y estuvo de acuerdo en lo que dije sobre la corrupción financiera de la Hauza Científica, y desde aquí comenzó el movimiento de reforma de esta corrupción financiera, pero no se llegó a una reforma real. Mas bien, hubo un cambio de la política financiera de algunos referentes, pero apenas se puede mencionar. Y continuó el lujo y la opulencia de muchos de aquellos eruditos y de quienes estaban en contacto con ellos, y frente a esto, una sociedad empobrecida gimiendo porque alivie el hambre y la enfermedad, físicas y espirituales, sin que ninguno de ellos hiciera nada por cambiar esta grave situación. Meses después comenzó el proceso de anunciar y manifestar mi relación con el Imam Al-Mahdi (con él sea la paz) y que yo era un enviado de parte suya (con él sea la paz). Y este proceso de anunciarlo no fue solo mío, sino que un grupo de estudiantes de la Hauza Científica habían escuchado y visto en el Reino de los Cielos lo que se los confirmaba. Algunos de ellos habían estado en contacto directo conmigo, y algunos no habían tenido ninguna relación conmigo inicialmente. Un grupo de aquellos estudiantes insistía en jurarme lealtad, aunque les había informado de lo difícil de esta tarea y que al final me abandonarían, como abandonó la gente de Kufa a Muslim Ibn Aqil (con él sea la paz). Pero ellos juraron lealtad, de rescatarme con el alma, los bienes y los hijos, como ellos mismos lo declararon, y yo no les había pedido nada de eso. Esto fue en el mes de Yamadi Al-Awwal, del año lunar de 1423 H. Después de eso muchos estudiantes de la Hauza Científica juraron lealtad. Luego tuvieron un poco de miedo. Las fuerzas de seguridad de Saddam habían empezado a movilizarse en mi dirección y dispersaban a la gente. Entonces rompieron el juramento. Cada uno y cada grupo buscaba una excusa para romper el juramento con acusaciones que inventaban, pero que al final coincidían en dos cosas: la primera, me acusaron de ser un gran brujo, la segunda, de controlar los reinos de los genios y de someterlos para controlarlos a ellos. Y volví a mi casa otra vez después de que dispersaron a la gente y solo quedaron conmigo unos pocos estudiantes de la Hauza Científica y algunos creyentes. Y en este año lunar de 1424 de la héjira, en el mes de Yamadi Al-Awwal, vino un grupo de aquellos creyentes y me renovaron el juramento. Me sacaron de mi casa y la convocatoria comenzó de nuevo. Y en los últimos días del mes de Ramadán del este año lunar de 1424 de la héjira, el Imam Al-Mahdi (con él sea la paz) me ordenó empezar a predicar a la gente de la Tierra en su conjunto, a cada uno en su medida y según las órdenes que vinieran del Imam Al-Mahdi (con él sea la paz). Y el tercer día de Shawal, el Imam Al-Mahdi (con él sea la paz) me ordenó anunciar la revolución contra los injustos, a estudiar los pasos, a trabajar rápido, a convocar a los hombres para apoyar la verdad y a su gente, a trabajar por el establecimiento de la verdad y a alzar la palabra de “no hay divinidad sino Dios”, pues la palabra de Dios es la más alta, la palabra de Dios es la más alta, la palabra de Dios es la más alta. Y la palabra de los que han descreído es la más baja. {Si ayudáis a Dios, Él os ayudará y afirmará vuestros pies}. Así que, ¿acaso hay quien ayude a la religión de Dios? ¿Acaso hay quien ayude al Corán? ¿Acaso hay quien ayude al patrono de Dios? ¿Acaso hay quien ayude a Dios Glorificado y Altísimo? {Y ha prometido Dios que a los que hayan creído de vosotros y hayan hecho buenas acciones, que los hará herederos en la Tierra como hizo herederos a los que fueron antes de ellos, y ha de consolidar para ellos su religión, la que Él ha aprobado para ellos, y Él ha de darles en lugar de su temor, seguridad. Que me sirvan sin asociarme nada, y quien descrea después de esto, pues, aquellos son los trasgresores}, Sagrado Corán – sura “An-Nur” (La luz), 55.

«No busqué que me juraran lealtad desde el principio, sino que lo que sucedió en la era del tirano Saddam, fue que un grupo de estudiantes de la Hauza Científica, en la Noble Nayaf, decidieron jurarme lealtad, porque yo era un mensajero del Imam Al-Mahdi, después de que habían tenido visiones, revelaciones y milagros. Entonces se levantaron pidiendo jurarme lealtad los demás estudiantes de la Hauza Científica en Nayaf. Y Dios lo sabe y ellos lo saben. Este fue el primer juramento. Después los hombres retrocedieron excepto unos pocos leales a la alianza con Dios Glorificado. Y por la tarde quienes habían retrocedido dijeron que las visiones y las revelaciones habían sido de los genios, y que los milagros habían sido brujería. Y ellos decían “es veraz”, “es confiable”, y a la tarde decían “es un brujo”, “un mentiroso”. Y volví a mi casa, y me sosegué como se sosiega la noche y el día, manso con mi amado, Glorificado sea, satisfecho con su decisión y decreto, paciente, seguro de que Dios no dejará que se pierda la retribución de los justos. Luego de la caída del tirano, Dios quiso que se levantaran los pocos que habían quedado leales a la alianza con Dios para convocar a los hombres de nuevo. Sin que yo se los haya indicado o los haya invitado a esto. Ni siquiera los había conocido. Entonces vinieron, me renovaron el juramento y me sacaron de mi casa. Este fue el segundo juramento. La convocatoria creció, se propagó y apareció un gran número de creyentes. Luego ocurrió la apostasía de Haidar Mushattat y su grupo, y solo quedaron unos pocos fieles a alianza con Dios. Y volví a mi casa otra vez, manso con mi amado, Glorificado sea, paciente con el Generoso por su prueba. Y no llamé a nadie para que me jure lealtad. Pero Dios quiso que vinieran a mí aquellos a los que Dios había purificado con la lealtad a la familia de Muhammad. Y los había elegido antes de crear este mundo para ayudar al Qaim de la familia de Muhammad. Y renovaron el juramento y este fue el tercer juramento, después de haber sido golpeado en la coronilla dos veces. Y la alabanza a Dios que me hizo parecido a Dul Qarnain y me hizo parecido a Alí, el Comandante de los Creyentes. La alabanza a Dios que no me ha hecho buscar el imamato, sino que ha hecho que el imamato me busque a mí. La alabanza a Dios que no me ha rebajado a buscar este mundo, sino que ha hecho que este mundo me busque a mí. Así que juro por Dios, que no he buscado reino ni gobierno, ni posición ni cargo, ni que me obedezcan los hombres o se sometan a mi orden, sino a la orden de Dios Glorificado y a la orden del Imam Al-Mahdi, con él sea la paz».

«Y entre la gente más amada para mí estaba mi madre, de la cual no me separé ni un día antes de esta convocatoria. Tuve que separarme de ella hasta que murió y estando lejos no pude despedirme. ¿Y acaso alguien que busca este mundo va por este camino difícil, desierto, que da tragos de dolor y ahogo?» – El Imam Ahmed Alhasan (a), en una respuesta que dio cuando se le preguntó si acaso estaba buscando este mundo, dijo: «… ¿pero cómo estaría buscando este mundo? No creo que alguien que busque prestigio tome un camino como el que yo tomé, pues yo, antes de la convocatoria, ya estaba aislado y ahora más aislado y desamparado en la tierra de Dios, yo y mi familia, como los falsos dioses hicieron con mis padres, los Imames (a). Tengo un buen ejemplo en ellos, porque la verdad no deja a su dueño sin otro amigo más que Dios Glorificado sea. Y entre la gente más amada a para mí estaba mi madre, de la cual no me separé ni un día antes de esta convocatoria. Tuve que separarme de ella hasta que murió y estando lejos no pude despedirme. ¿Y acaso alguien que busca este mundo va por este camino difícil, desierto, que da tragos de dolor y ahogo? No creo que alguien que busque dinero coloque una tesorería para los creyentes en cada país, con un sistema de cuentas y lugares de cambio, para que se registre cada monto que entra a la tesorería y cada monto que sale. Los agentes autorizados para recolectar el quinto son conocidos, como el Sayed Hasan Alhammami y el jeque Sadiq Al-Muhammadi. Ellos no me lo envían a mí ni lo toman para ellos, sino que lo entregan a la tesorería y la tesorería lo reparte a los pobres, a los necesitados, a los huérfanos, a las viudas, a los estudiantes de ciencias y a otros, incluso a quienes no creen en esta convocatoria. No tengo ningún dinero personal que exceda a las necesidades de la vida diaria y alquilaba la vivienda en la que mi familia se refugió. Sí, todo lo que poseía era un pequeño terreno rural que compré en las afueras de Nayaf para vivir en él. Construí una casa muy pequeña como consuelo para los pobres y dije: “Mientras viva en Iraq he de vivir como viven los pobres en él. Talvez pasen los días y un día vean esta casa. El dinero con el que la compré, parte me lo prestó mi hermano mayor, que Dios lo guarde, y la otra parte la tome prestada de uno de mis compañeros que también es de los creyentes en la convocatoria de la verdad, que es el jeque Abu Muhammad Az-Ziadi, que Dios lo guarde. Le pagué con las ganancias de la tierra después de que la coseché. Cuando el jeque Abu Muhammad me entregaba el dinero frente a algunos ansar, sobre el papel de pagos estaba estampada la palabra fadak y el mismo día me dedicó el libro de “La Ocultación” que tenía sellada la palabra fadak. Entonces dije “Glorificado sea Dios, las señales se siguen unas a otras”. Y de estos fue testigo un grupo de ansar, que Dios los guarde. Entre ellos estaba el jeque Abu Muhammad Az-Ziadi, el jeque Abu Hasan Az-Ziadi y el jeque Abu Husein, que Dios los guarde. En todo caso, tuve que irme de este terreno en el año 2007, yo, mi esposa y mis niños, horas antes de que fuerzas militares patrocinadas por los clérigos la atacaran por instigación de ellos. Cuando no me encontraron la confiscaron y colocaron guardias. Después de un tiempo la abandonaron y qué parecida fue a Fadak, qué parecida fue a la horrenda acción que cometieron cuando atacaron la casa de mi madre Az-Zahra (a). No supe nada de este terreno desde el año 2007 hasta hace unos días, porque uno de los creyentes, el jeque Abu Hasan y algunos jeques de los clanes de Nayaf, que Dios se los retribuya, procuraron recuperarla. Y la alabanza a Dios que me hizo igual a mi madre, Fátima Az-Zahra (a) y a mi padre, el Comandante de los Creyentes, Alí (a): “¿No fue así? Todo lo que tuvimos bajo la sombra del cielo fue Fadak. Así que había personas que la codiciaban y otras personas que se ensuciaban por ella. Y sí, el juicio es de Dios. ¿Y qué habría de hacer yo con Fadak o con cualquier tierra que no sea Fadak cuando mi alma sabe que mañana estará en la tumba? En esta oscuridad no se ve su rastro y se ocultan sus noticias. Aunque se agrande el espacio de este hoyo y la mano abra su palma para comprimir la piedra y el limo, la tierra acumulada cierra sus brechas. Así que cultivo mi alma con la devoción para que llegue segura al día del mayor temor y firme en los costados del deslizadero». Talvez algunos de ellos busquen este mundo colmando sus deseos sexuales. Yo estoy casado solo con una esposa desde antes de la convocatoria y es la madre de mis niños. No he conocido en mi vida jamás a otra aparte de ella para un casamiento permanente o temporal. ¡¿Entonces dónde es que estoy buscando este mundo con esto?! Yo mismo, y me refugio en Dios del yo, compro lo necesario para mi casa en el mercado y no tengo escolta armada ni desarmada. Y la alabanza a Dios que me ha dado seguridad y no ha hecho que la necesite. No acepto que nadie bese mi mano ni la extiendo para que los hombres la besen como hacen los clérigos y algunos de sus delegados. Todos estos son hechos que los ansar han visto en el pasado y hoy los ansar cercanos a mí. O sea que no son cosas ocultas, sino atestiguadas por muchos hombres en el pasado y el presente. ¡¿Entonces dónde está este mundo que yo estaría buscando?! ¡¿Cómo es que yo lo estoy buscando?! ¡¿En qué cosa lo estoy buscando?! ¡Que Dios los corrija! En las narraciones dice que no se debe besar la mano de nadie que no sea un profeta o un sucesor. Entonces, ¿es razonable que esos que no son profetas ni sucesores y presentan sus manos para que los hombres se las besen estén buscando la otra vida?! ¡¿Y que Ahmed Alhasan, que a pesar de ser un sucesor y rechaza que un hombre le bese la mano, esté buscando este mundo?! Por Dios, no digo que sean injustos con Ahmed Alhasan, sino que son injustos con vuestra propia razón si es que así razonáis y juzgáis. Tened misericordia de vosotros mismos, que Dios tenga misericordia de vosotros. Pues esos que os hacen obligatoria la imitación son comerciantes de pollos y propiedades, seguidores de deseos y no buscadores de la otra vida. No tienen ninguna relación con la otra vida y vosotros sabéis esto. Los habéis visto en Iraq vosotros mismos y quienes estáis en el extranjero los veis enviando a sus hijos para recolectar el quinto y el dinero para gastarlo en placeres en occidente con el argumento del proselitismo. Preguntadles por qué solo envían a sus hijos entre todos los estudiantes de la Hauza de Nayaf a los países de occidente. ¿Por qué sus oficinas y tesorerías son administradas por sus hijos que disponen de ellas como quieren sin ninguna supervisión, reglamento, auditoría o control? Espero que tengáis misericordia de vosotros mismos, que Dios tenga misericordia de vosotros. Usad vuestra razón para distinguir y conocer la verdad, pues a los buscadores de este mundo se los reconoce por su comportamiento, su conducta y sus acciones». Fin.

Podéis leer la pregunta y la respuesta completa aquí. Uno de los ansar creyentes en el Imam Ahmed Alhasan, el Yamani (a), que es el jeque Yihad Al-Asidi, uno de los que se reunió con el Imam (a) y su clan, escribió: «En el libro Al-Imama wa at-Tabsira de Ibn Babawih Al-Qummi, pág. 138, hadiz 157. De Hariz Bin Al-Muguira An-Nasiri que dijo: “Dije a Abu Abdulá As-Sadiq (con él sea la paz): ‘¿En qué se reconoce al titular de este asunto?’ Dijo (a): ‘En la calma y la solemnidad, el saber y el testamento’ y el titular del asunto es el profeta y el sucesor”. Ahora quiero aplicar esta narración al Imam Ahmed, el Yamani (con él sea la paz) … Con respecto a la calma, entre los que se oponen a él, antes decían que el Imam Ahmed Alhasan, el Yamani, era: el dueño de la calma, la solemnidad, la seguridad en la religión, por lo cual algunos en la Hauza lo llamaban “el veraz”, “el confiable”. Entre la multitud que lo acompañaba hubo testigos que reconocen esta declaración, de que el Imam Ahmed Alhasan (a): “Era el más juicioso de los hombres, entre ellos el más benévolo, el más bravo, el más justo. El más inclinado de ellos a la caridad. Generoso sin preguntar nada, él solo da, aunque se quede sin un dinar ni un dirham. No es descortés, ni grosero, ni ordinario. Es de los que duermen y comen en el suelo. Se sienta en el lugar del que sirve en la mesa, come lo que hay y no rechaza lo que encuentra. Se sienta con los pobres, con la personas sencillas, con la gente de moral, come con los necesitados y les tiende su santa mano. Honra a los huérfanos y a las viudas, y cuida de ellos. A las personas de ciencia y de mérito las respeta y las cuida, incluso en sus diferencias, tanto como puede, aunque sean atrevidas con él. Traba amistad con la gente honorable por la virtud que tienen. Reza por sus familiares sin preferirlos por encima de los demás, excepto en lo que Dios ha ordenado. No desdeña a nadie. Acepta las disculpas que se le ofrecen. Nunca eructa ni bosteza, ni se sienta reclinándose, y reparte su mirada por igual al hablar entre los que están sentados. Abre la puerta si llaman y sirve a su gente. No fija su mirada en el rostro de nadie. Se enoja por su Señor y no por sí mismo. Es la persona que más se la pasa reflexionando, cuando no está interpretando el Corán, o respondiendo una pregunta. No se eleva por encima de sus compañeros en la comida, la ropa o las reuniones. Ninguno de sus compañeros era maltratado en su presencia, si alguno de sus compañeros se equivoca él se esforzaba por aconsejarlo. Y no retribuye al mal con mal, sino que perdona. Comienza un encuentro con el saludo de paz. Y nadie se dirige a él con una necesidad pequeña o grande sin que él se levante para cubrirla. No le saca la mano a nadie que se la haya dado hasta que la otra persona retira la suya. Impide que le besen la mano frente a los demás y si se encuentra con alguno de sus compañeros comienza estrechándole la mano. No se levanta ni se sienta sin mencionar a Dios. A todo el que se sienta con él y que él recibe, le pregunta: “¿necesitas algo?”. Al sentarse lo hacía como su abuelo, el Mensajero de Dios (las bendiciones de Dios sean con él y su familia), que se sentaba donde terminaba la mesa. Si se sentaba, casi siempre lo hacía mirando a la quibla. Y dormía con los profetas, sobre su espalda. Sólo se complace y se enoja por la verdad y la alabanza a Dios por la grandeza de sus califas (a)». Final de las palabras del jeque Yihad Al-Asidi.