¡Cómo descendió el ganado!

{…e hizo descender para vosotros el ganado, ocho parejas…}.[1]

Significado: descendió su imagen ideal a este mundo físico. Este texto significa religiosamente que el proceso de evolución está gobernado inicialmente por la ley del mapa genético y en algunos casos, por sus mutaciones legisladas, pues la evolución, según el texto presentado, está gobernada en su marcha, su desarrollo y su propósito, por leyes productoras de imágenes que Dios, Glorificado y Altísimo, quiere; como autor de estas leyes.

Lo que mencionan algunas narraciones, de que el perro fue creado de la saliva de Satanás y el barro, lleva el mismo curso mencionado, pues esto no se opone a la teoría de la evolución; porque no se refiere a la creación del cuerpo material del perro, sino que, según el texto religioso, se refiere al alma del perro, es decir, a su imagen ideal. Ya he explicado esto en Las alegorías, que el barro fue tomado del ombligo del cuerpo de barro ascendido de Adán, antes de trasmitirle el espíritu, y que con él fue creada su alma. He explicado la razón de esto y que es una causa de que el perro sea de los animales depredadores que se adaptan a los humanos después que Adán (con él sea la paz) descendió a la Tierra.

En general, esta es una cuestión oculta que no se puede inferir del mundo material, así que creerlo depende de la fe en primer lugar, así pues, quien busque una evidencia, que la busque en virtud de la fe. Con esto pues, hay una cuestión científica que señala lo que he explicado, que funciona como contexto y apunta tal vez a beneficiar a los creyentes más que a los demás. Esta cuestión científica que coincide con lo que he presentado, es que científicamente el perro resulta ser casi el más antiguo de los animales que se domestica para la vida junto al ser humano. No es el ser humano el que domestica al perro como ocurre con los demás animales domésticos, sino que es el perro es el que se auto domestica, es decir, que es él quien tiende a acercarse al ser humano. Luego evolucionó generación tras generación hasta convertirse en un animal completamente dócil y obediente al ser humano. Un resumen de la teoría de la domesticación del perro dice: que al principio fue con la separación de un grupo de lobos que accedían a los vertederos del ser humano que rodeaban a los asentamientos primitivos hace miles de años, ya que estos desechos contenían sustancias que servían de alimento para esos lobos. Es natural que el lobo que más tenga la característica de gallardía y se acerque al ser humano consiga más alimento que el lobo que teme. Más alimento significa mayor capacidad de sobrevivir y de trasmitir los genes a la siguiente generación. Así, la selección natural estableció, a través de generaciones, la característica de gallardía y acercamiento al ser humano en estos animales hasta volverse dóciles y hoy es que los llamamos perros. Este acontecimiento señala esa realidad oculta.

“Behavioral biologist Raymond Coppinger and Lorna Coppinger have taken Morey’s model of dog’s self-domestication a step further, they envision the following scenario for dog domestication.

First agriculture created human settlement, a way of living that contrasted with nomadic hunter gatherer lifestyle.

In every human village, there will be discarded products such as bones, carcasses, grains, fruits as well as human waste.

The coppingers argue that this human dump site became the first niche for some wolves. These wolves would frequent the garbage dump to gain access to the new food source.

Those wolves that were less frightened by human tended to be more successful in making living this way because they would waste less energy evading humans when they saw them approach. such wolves by definition were more tam, thereby leading to the early association of wolves and human, which ultimately led to the domestication of dogs”

«Los biólogos conductistas, Raymond Coppinger y Lorna Coppinger[2] llevaron la auto domesticación del perro del modelo de Morey, un paso más allá. Imaginan el siguiente escenario de la domesticación del perro.

Primero, la agricultura creó los asentamientos humanos, una forma de vida que contrastaba con el estilo de vida de cazadores-recolectores nómades.

En toda población humana había productos desechados tales como huesos, cadáveres, granos, frutas, así como desechos humanos.

Los Coppingers argumentan que este sitio de vertedero humano se convirtió en el primer nicho de estos lobos. Estos lobos frecuentaban el basurero para obtener acceso a la nueva fuente de comida.

Estos lobos que estaban menos asustados por los seres humanos tendían a tener más éxito en ganarse la vida de esta manera, porque perdían menos energía evadiendo a los seres humanos cuando los veían acercarse. Tales lobos por definición eran más mansos, llevando de este modo a la temprana asociación de lobos y humanos, que por último llevó a la domesticación de los perros…».[3]

Dijo el Altísimo: {Oh, hijos de Adán, ya hemos hecho descender para vosotros vestimentas que cubren vuestra vergüenza y son un atavío…}[4]

También el significado de hacer descender vestimentas es hacer descender sus materiales que son las plantas, los animales o algunas sustancias químicas. Estas no hubiesen existido en la Tierra o en este mundo físico, si no hubiera descendido su imagen ideal para que se constituyan en este mundo con esta imagen. También hacer descender la capacidad y la ciencia que permita al ser humano fabricarlas y elaborarlas hasta llegar a la fabricación de tejidos (vestimentas) especiales[5] con técnicas de nanotecnología.

Nota: el libro sagrado o Antiguo y Nuevo Testamento o las historias de la Torá, en particular, se oponen a la teoría de la evolución. Entre lo que se opone está la cuestión de la creación de Eva de una costilla de Adán en las siguientes palabras:

[Entonces el SEÑOR Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar. Y de la costilla que el SEÑOR Dios había tomado del hombre, formó una mujer y la trajo al hombre].[6]

Sin embargo, nosotros creemos que la Torá ha sufrido una tergiversación. Por esto, que el texto de la Torá se oponga a la teoría de la evolución no implica en absoluto una invalidez de la religión divina.


[1] Sagrado Corán, sura «Az-Zumar» (Las Tropas), 6.

[2] El Profesor Ray Coppinger fue profesor de biología en el Departamento de Ciencia Cognitiva de la Universidad de Hampshire, Massachusetts, hasta el 2006, y ahora es profesor emérito de la Universidad de Boston.

[3] Fuente: Wang, Dogs: Their Fossil Relatives and Evolutionary History (Xiaoming Wang, Perros: Sus Parientes Fósiles y la Historia Evolutiva)

[4] Sagrado Corán, sura «Al-Araf» (Las Alturas), 26.

[5] Por ejemplo, algunos tejidos resistentes al fuego o que apenas son afectados por la temperatura.

[6] Santa Biblia, Antiguo Testamento, Génesis 2, 21-22.


Del libro La ilusión del ateísmo del Imam Ahmed Alhasan (a)