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Para aclararnos es el significado de la palabra “Yamani” tenemos que pasar por los libros del idioma y los libros del hadiz. ¿Acaso se refiere al país, a la fuerza, a la derecha[1] o a qué? ¿Acaso se refiere a la gente del país del Yemen de hoy o hay otros yemeníes por lo que respecta a la pertenencia a su tierra natal?

En el libro Maymaa al-Bahrein, pág. 582, dice:

Ya Mim Nun: dijo el Altísimo {golpe con la derecha}, es decir, con su derecha, con fuerza y habilidad. Él dijo {veníais a nosotros por la derecha} y se dice que esta es una metáfora de “bien” y de “su lado”, o sea, (veníais a nosotros de parte de la religión y aumentasteis nuestra perdición, pues nos hicisteis ver de la verdad y la religión lo que nos habría de extraviar). Se dice también que es metáfora de fuerza y subyugación, porque la derecha se describe con fuerza, con ella se hace uso de la fuerza. Él dijo: {lo tomaríamos con la derecha}, es decir, por la fuerza y habilidad, o sea, “lo tomaríamos por su derecha y le impediríamos actuar”. Yamin: juramento. Plural: aymun o ayman. Se dice que se llama así porque se ponía la mano derecha sobre la mano derecha del otro para jurar. Se dice también que se toma por la derecha en el sentido “por la fuerza” porque a una persona se la fuerza a hacer lo que no quiere hacer y a dejar lo que no quiere dejar. Se dice también que se toma de la palabra yumn, en el sentido de prosperidad, por la obtención de prosperidad con el recuerdo de Dios. En el hadiz dice: «La piedra es la derecha de Dios. Con ella da la mano a quién Él quiere de sus siervos». De dice que esta es una representación y una metáfora que se origina del hecho de que un rey, cuando da la mano a alguien, éste la besa. La piedra ocupa la posición de la derecha del rey que se toca y se besa, en una analogía a la derecha. Se distingue en esto porque el pacto aceptado por los hijos de Adán cuando el Altísimo dijo {«¿Acaso no soy Yo vuestro Señor?» Dijeron: «Sí»} –como se cita– lo puso Dios con la piedra y ordenó a los hombres comprometerse con ella. Por eso en la súplica junto a ella dice: “Con mi lealtad he cumplido, y con mi pacto me he comprometido. Da testimonio de mí junto a tu Señor con aprobación el Día de la Resurrección”. Yamin es la mano derecha del ser humano y demás. Yumna: es el opuesto a yusra (lado izquierdo). Yemen: un país árabe y uno de los estados de la península arábiga entre el Mar Rojo, los reinados árabes y Adén, al que se le unen algunas islas del Mar Rojo. Su población ronda entre los 4 y 5 millones y su territorio es parte de la costa de Tihama. Sobre ella se alzan las montañas del Yemen y el fértil Néyed abundante en agua. Por ello, antiguamente, el Yemen era llamado “el dichoso país árabe”. Su capital es Saná y su gerundio, yámani (يَمَنِي) y yamán (يَمَان) como atenuante, con la variación de la álif (ا) en lugar de la ya (ي), pues ambas no pueden coexistir. Algunos dicen yamaani (يَمَانِي) haciendo hincapié en la cita de Sibuyé. En el hadiz el Profeta dice «La fe es yamán [yemení], y la sabiduría yemenita». Se dice que dijo así, porque le fe empieza de La Meca, que está en Tihama[2] y Tihama es de la tierra del Yemen. Por eso se la llama la Kaaba Yamanía (La Kaaba yemenita). Se dice que él dijo esto estando en Tabuk, y La Meca y Medina están entre esta ciudad y el Yemen. Él señaló en dirección al Yemen, apuntando a Le Meca y Medina. Y se dijo que con esto se refería a los ansar porque ellos son yamanis [yemenitas], que defienden la fe (imán) y a los creyentes, a quienes ampararon por el vínculo con la fe. Yumn: prosperidad. Si fulano lleva buen augurio a su pueblo es maymún cuando resulta ser un buen augurio para ellos. Y la frase “tayamuntu bihi” significa “fue bendecido por él” en el relato que “al Profeta –bendígalo Dios y a su familia– le encantaba ser bendecido tanto como se pudiere. Tayammun en el idioma canónico es “ser bendecido en algo” y proviene de yumn que es prosperidad, cuyo sentido comienza en “el más auspicioso (aymán)”.

La Meca está en Tihama, en el territorio del Yemen. Los habitantes de La Meca son yemeníes también. El Mensajero Muhammad (s) era de los habitantes de La Meca, así que él también era yemení como dice en el hadiz.

De Sulaim Bin Qais Al-Hilali, que dijo: «Cuando llegamos de Siffín con el Comandante de los Creyentes (a), él bajó cerca del monasterio cristiano, cuando salió hacia nosotros un anciano… del linaje de un discípulo de Jesús hijo de María… [Dijo:] “Tengo un dictado de Jesús hijo de María y una escritura de nuestro padre… de que Dios Bendito y Altísimo ha de enviar a un varón de los árabes, de la progenie de Ismael hijo de Abraham, el íntimo de Dios, de una tierra llamada Tihama, de un pueblo llamado La Meca. Se llamará Ahmed y tendrá doce nombres”. Y mencionó su misión profética, su nacimiento, su emigración, quién lo combatirá, quién lo defenderá, quién será su enemigo, cómo vivirá y qué encontrará su nación después de que Jesús hijo de María descendiera del cielo. Y en esa escritura había trece varones de la progenie de Ismael hijo de Abraham, el íntimo de Dios, que eran de los mejores de la creación de Dios y los más amados de la creación por Dios. Dios será amigo de quien sea amigo de ellos y enemigo de quien sea enemigo de ellos», Al-Gaiba de Numani, pág. 74.

El siguiente poema se atribuye al Comandante de los Creyentes:

Soy el mozo qureishí interventor,

el glorioso brillante, león de atar

con el que se complacen los señores de la gente del Yemen

quienes residen en Néyed, de la gente de Adén

 

Esto es obvio y no necesita aclaración, pues el Néyed y Adén están en el Yemen.

Del Mensajero de Dios (s), que en las loas al Yemen dijo: «Y que la fe es yemení y la sabiduría es yemenita. Y si no hubiera sido por la hégira yo sería un hombre de la gente del Yemen». En otro hadiz el Profeta (s) dijo: «Los mejores hombres son la gente del Yemen, y la fe es yamán y yo soy yamani, y la mayor cantidad de tribus que entren al Paraíso el Día de la Resurrección serán las de Madhiy».

Aclaración: dijo eso porque la fe empezó en La Meca, que es de Tihama y Tihama es de la tierra del Yemen. Por eso se dice «La Kaaba yamanía» (La Kaaba yemenita). Yauhari dijo: “El Yemen es el país árabe, su gerundio es yámani (يَمَنِي) y yamán (يَمَان) como atenuante, con la variación de la álif (ا) en lugar de la ya (ي), pues ambas no pueden coexistir. Algunos dicen yamaani (يَمَانِي) haciendo hincapié en la cita de Sibuyé». Punto.

Yo digo que Al-Fairuz Abadi dijo «el alma de vuestro Señor proviene del Yemen, se refiere a que lo ayudará la gente de Medina, que son yamaníes de apoyo y anfitriones». Punto. Mustadrak Safina al-Bihar del jeque Alí An-Namazi, vol. 1, pág. 601.

«Abu Abdulá, Hudaifa Bin Al-Yamán, dijo que el nombre Al-Yamán antes era Hisl o Huseil, y luego se llamó Al-Yamán porque derramó sangre y huyó a Medina y se alió con los hijos de Abdulash-hal. Así, su pueblo lo llamó Al-Yamán, porque se había aliado con los yemeníes», Al-Ihtiyay, vol. 1, pág. 185.

Aquí queda claro que huyó a Medina y no al Yemen.

Algunas narraciones estipulan que la Kaaba es llamada la quibla yemenita y otras narraciones dicen la Kaaba yemenita. Aquí tiene algunas de estas narraciones:

En el libro Munaqib Al Abu Táleb de Ibn Shahr Ashub, vol. 1, pág. 133, en una larga súplica de la cual extraemos solo lo necesario: «… la creación, el Día del Ajuste de Cuentas, el dueño de la vara milagrosa, de la hospitalidad acogedora, de la opinión acertada, el compasivo con el lejano y el cercano, el amado Muhammad, dueño de la quibla yemenita, del credo ortodoxo, de la sharía aprobada, de la nación guiada, de la familia de Hasan y Husein, dueño de la religión y del islam, y de la casa…».

En el Bihar al-Anwar del ulema Al-Maylisi, vol. 15, pág. 310, en una súplica de Abu Táleb antes del nacimiento del Mensajero de Dios (s), se menciona: «… “Os digo: por la verdad del dios del santuario y el creador del hálito vital, que sé que dentro de poco ha de manifestarse aquel descrito en la Torá y el Evangelio, el caracterizado por la generosidad y la preferencia, aquel que en su época no tendrá igual. Y ya se han sucedido las crónicas. Él ha de ser enviado en estos tiempos, mensajero del Rey Omnipotente coronado de luces”. Luego, se dirigió a la Kaaba. Los hombres iban en pos de él, excepto Abu Yahl, al que sobrevino la humillación y la afrenta, la ruindad y la derrota. Cuando Abu Táleb estuvo cerca de la Kaaba dijo: “Oh Dios, aquí están la Kaaba yemenita, la tierra loada y las montañas inconmovibles, si él ya está en tu juicio y lo que tú sabes está oculto, danos más honor del que tenemos y más excelencia de la que tenemos con el profeta intercesor anunciado por Satih. Manifiesta, oh Dios, oh Señor, su exposición, apresura su apuesta, aparta de nosotros el ardid de los tercos, oh Tú, el más misericordioso de los misericordiosos”».

Al-Yusri dijo acerca del hadiz de “La fe es yemení, y la sabiduría yemenita”, que él (s) dijo: «Porque la fe comenzó de La Meca que está en Tihama, y Tihama está en la tierra del Yemen», por eso dice: “La Kaaba yemenita» y se dijo que con esto se refería a los ansar porque ellos son yemeníes, que defienden la fe (imán) y a los creyentes, a quienes ampararon por el vínculo con la fe. Punto…», Bihar al-Anwar, vol. 22, pág. 137.

El ulema Al-Maylisi, en la introducción del Bihar al-Anwar, vol. 1, pág. 1, comenta:

«En nombre de Dios, el Misericordioso, el Misericordiosísimo. La alabanza a Dios que ha erigido el cielo del saber, que lo ha embellecido con sus constelaciones para los observadores, que ha suspendido de él candiles de luces con soles de profecía y lunas de imamato para quien quiera tomar el camino de la certeza, que ha puesto sus estrellas como proyectiles a las tentaciones de los demonios, que lo ha resguardado de los argumentos capciosos de los extraviadores con las perforaciones de sus aerolitos. Luego, con espejismos de intrigas oscureció su noche y con luminarias de argumentos manifestó su mañana. Preparó el terreno de los corazones de los creyentes para los huertos de la sabiduría yemenita extendiéndola y los dispuso para las flores de los secretos de las ciencias divinas extrayéndoles el agua y la dehesa…»

Es sabido que el Bihar al-Anwar es una recopilación de las narraciones de la Gente de la Casa, por lo cual el ulema Al-Maylisi llamó “huertos de la sabiduría yemenita” a sus palabras. Es decir, que se refirió a la Gente de la Casa como a yemenitas por su vínculo con la Kaaba yemenita y su abuelo yemení Muhammad (s) según lo mencionado en el hadiz. A través de lo mencionado entendemos que el Mensajero de Dios (s) es yemení y siendo así, la Gente de su Casa también son yemeníes donde sea que estén en la vasta tierra de Dios.

Cuando Dios Altísimo habló en confidencia a Jesús (a) describiendo al Profeta Muhammad (s) le dijo: «… Oh, Jesús, su religión es ortodoxa y su quibla, yemenita…», Al-Kafi, vol. 8, pág. 139.

Así pues, si alguien dice que yamani proviene de yumn (prosperidad) y báraka (bendición), entonces el abuelo de ellos, Mustafá (elegido) es el maimún (afortunado) y en la creación no hay nadie con más derecho que él a esto. Se menciona en el hadiz que ellos están a la derecha del trono de Dios y de la prosperidad (yumn) del mundo del Reino (este mundo) sin prosperidad (yumn) igual en el mundo del Reino de los Cielos, pues no hay ninguna prosperidad ni bendición que alcance a la bendición de ellos. Ellos son los eruditos a los que Dios favoreció por encima de los profetas (a). Además, el hadiz dice de ellos (a): «los eruditos de mi nación son como los profetas de los hijos de Israel». Algunos que usurpan cargos de la familia de Muhammad no comprenden que este hadiz habla de los que no son infalibles (a).

Nos ha relatado Ibrahim Bin Hashim, de Yahia Bin Abi Imrán, de Yunes, de Yamil, que dijo: «Escuché a Abu Abdulá –con él sea la paz– decir: “Los hombres llegarán a ser de tres clases: los eruditos, los educados y la escoria. Nosotros somos los eruditos, nuestros shiíes son los educados y los demás son la escoria”».[3]

O sea, que por lo que se deriva del hadiz de ellos (a), si se tratara de eruditos de sus shiíes se puede decir que son educados, y que si no, son “escoria”, y en otra narración, “el populacho, la gentuza”. Así que los eruditos son la familia de Muhammad (s), son mejores que los profetas de los hijos de Israel (a) y están a la derecha del trono de Dios. De lo contrario, ¿alguien razonable creería que los no infalibles (me refiero a los juristas presentes hoy que se lanzan sobre este mundo) son mejores que los profetas de Dios y que en ellos está la determinación elemental? La última palabra es la de él (a): “Nosotros somos los eruditos”. Lo mejor a lo que el hombre puede llegar es estar entre sus shiíes para así, ser educado por ellos –o sea, con la conducta mencionada por ellos en las narraciones– y no equipararse a ellos (a). Y en cuanto a los que no sean de sus shiíes educados, pues son escoria, es decir, aquellos que dictan leyes con base en sus opiniones y otros ignorantes que se meten en el estercolero de la ciencia. Así pues, el Imam (a) los llamó “escoria”.

«Y se dice que fueron llamados Yemen por su buen augurio (yumn) y Sham por su mal augurio (shum)», Tay al-Urus vol. 9, pág. 371.

De Abu Suleimán, gañán del Mensajero de Dios (s), que dijo: «Escuché al Mensajero de Dios decir: “La noche que viajé al cielo, el Glorioso –sublime sea su gloria–, me dijo: ‘… Oh, Muhammad, bajé mi mirada hacia la Tierra y te elegí de ella… Oh, Muhammad, si alguno de mis siervos me adorase hasta quedar harapiento y descompuesto, y luego viniera a mí luchando contra tu valiato,[4] no lo perdonaré hasta que reconozca tu valiato. Oh Muhammad, ¿te gustaría verlos?’. Dije: ‘Sí, oh, Señor’. Y Él dijo: ‘Vuélvete a la derecha del trono’. Me volví y al acercarme estaban Alí y Fátima, y Hasan y Husein, y Alí hijo de Husein, Muhammad hijo de Alí, Yafar hijo de Muhammad, Musa hijo de Yafar, Alí hijo de Musa, Muhammad hijo de Alí, Alí hijo de Muhammad, Hasan hijo de Alí y el Mahdi rezando en un agua poco profunda. El Mahdi estaba en el centro, como un planeta centelleante entre ellos. Dijo: ‘Oh, Muhammad, aquellos son los argumentos y este es el insurgente de tu familia. Oh, Muhammad, él es mi poder y mi gloria. Es el argumento indispensable de mis patronos y el vengador de mis enemigos’”», Al-Taraif del sayed Ibn Tawus Al-Hasani, pág. 173.

Del Mensajero de Dios (s): «… Creó las cosas y estas estaban oscuras, y creo la luz de ellas a partir de mi luz y de la luz de Alí. Luego nos puso a la derecha del trono. Luego creó a los ángeles. Nosotros glorificamos y los ángeles glorificaron. Nosotros dijimos “No hay divinidad sino Dios” y los ángeles dijeron “No hay divinidad sino Dios” …», Gaya al-Maram, vol. 1, pág. 48.

«Yo y Alí hijo de Abu Táleb somos de la luz de Dios, de la derecha del trono. Hemos glorificado y santificado a Dios catorce mil años antes de que Dios creara a Adán», Gaya Al-Maram del sayed Hashim Al-Bahrani, vol. 1, pág. 27.

Las palabras anteriores nos sirven para comprender lo que corresponde a la personalidad del Yamani que viene antes del Imam. ¿Acaso proviene del Yemen? Él es de la descendencia yemenita de Muhammad (s). Ellos son de La Meca y La Meca está en Tihama, que es una llanura costera estrecha que se extiende desde la península del Sinaí al norte hasta las costas del Yemen al sur. Dentro de ella se encuentran las ciudades de Najrán, La Meca, Yeda y Saná. Como está en Maymaa al-Bahrein, vol. 4, pág. 581. Hoy la descendencia del Mensajero de Dios (s) en las tierras de Dios es amplia. Por eso entendemos que el Yamani no queda restringido a las tierras del Yemen o de otras. Si su genealogía estuviera restringida al país del Yemen, ¿la genealogía del Sufiani lo estaría a un país llamado Sufián?

El Profeta (s) dijo: «… Y la fe es yamán (yemení) y yo soy Yamani (yemenita)».

Por lo tanto, no es una condición que él pertenezca al país del Yemen en el momento de su aparición en este caso. Pero talvez sí sea una condición que él tenga un vínculo con el Mensajero o con cualquier tribu que resida en Tihama en ese momento, a fin de que se le crea que es Yamani. Aquí debemos investigar otros indicios y señales para conocer la personalidad del Yamani, dado que nuestro próxima vida estará supeditada a esto en el tiempo de la sagrada aparición. La única bandera de la verdad es la bandera del Yamani y la verdad es el objetivo del creyente que teme a Dios y no quiere renunciar al Yamani, pues los que renuncien al Yamani son gente del fuego. Además, así como los aliados fueron del Yemen, también lo fueron los inútiles. Pues Abu Huraira, el que calumniaba al Mensajero de Dios (a) era del Yemen también. Quien quiera confirmarlo que lea el libro sobre Abu Huraira del jeque Al-Mudaira, Qassa Islam Abu Huraira (La historia del islam de Abu Huraira).

Si Yamani no se refiere al país, sino que se refiere al “afortunado”, es decir, al “bendecido”, entonces no es condición el país, sino las características de la persona en sí misma, de su proximidad a Dios y al Imam Al-Mahdi (a). Muhammad y su familia están a la derecha (yamín) del trono, como está en las narraciones. En cuanto a si él es el afortunado (maimún), es decir, el exitoso, pues sí sería un afortunado por ser el líder del ejército del Imam Al-Mahdi (a), y el requisito más certero en la persona del Yamani aquí sería que esté sea la derecha del Imam.

La derecha (yamín): es aquella con la que saluda a sus patronos y con la que lucha contra sus enemigos. Como está en el hadiz: «La piedra es la derecha de Dios. Con ella da la mano a quién Él quiere de sus siervos». De dice que esta es una representación y una metáfora que se origina del hecho de que un rey, cuando da la mano a alguien, éste la besa. La piedra ocupa la posición de la derecha del rey que se toca y se besa, en una analogía a la derecha». En este sentido, sobre esto se dice que «la derecha se describe con fuerza, con ella se hace uso de la fuerza. Él dijo: {lo tomaríamos con la derecha}, es decir, con fuerza y habilidad…», Maymaa Al-Bahrein, pág. 582.

Además, estar a la derecha es un honor por encima de estar a la izquierda como ellos (a) lo mencionaron.

«De Abu Muhammad –con él sea la paz: “el motivo por el cual descendió lo que dijo el Altísimo: {Di a quien sea enemigo de Gabriel…}”», hablando sobre algo de esto: «Gabriel está a su derecha y Miguel está a su izquierda. Gabriel se honra por sobre Miguel por estar a la derecha de Alí –con él sea la paz–, que es mejor que estar la izquierda, como el confidente de un gran rey de este mundo al que el rey lo sienta a su derecha y se honra por encima del otro confidente al que sienta a su izquierda. Y ambos se honran por sobre Rafael que está al servicio detrás de él y por sobre el ángel de la muerte, que está al servicio delante de él. Y es que la derecha y la izquierda son más meritorias que estas dos, como el honor que da al séquito del rey estar más cerca del lugar de su rey», Al-Ihtiyay, vol. 1, pág. 47.

Una promesa o un pacto se hacen con la derecha, como en el caso de la piedra negra que está en la esquina iraquí de la Kaaba, sobre la cual hay frecuentes narraciones de cuando se comenzó a besarla al realizar los ritos de peregrinación. Se narró que ella es la mediadora entre Dios y sus siervos, y que da testimonio de quien cumple con el juramento de lealtad. Y así mismo es el Yamani que viene antes del Imam Al-Mahdi (a), un mediador entre el Imam (a) y los hombres. Él es el que toma el juramento de lealtad, la promesa y el pacto de los hombres. Él está en la posición de la derecha del Imam. Él es la puerta al Paraíso por la cual entran los siervos y el Imam es el Paraíso. Los hombres entran al Paraíso a través de la puerta. El Mensajero de Dios (s) dijo: «Yo soy la ciudad del saber y Alí, su puerta. Quien quiera la ciudad que vaya por su puerta». Así que, quien se vuelva de la puerta, es decir, quien quiera otra cosa a cambio será un ladrón entre la gente del fuego. Por eso, él (a) dijo sobre el sucesor Yamani, que el que renuncie a él será de la gente del fuego, siendo él la puerta al Paraíso.

En el libro Yamia as-Saadat, vol. 2, pág. 314, se menciona:

«Es necesario recordar al tocar la piedra negra, que está en la posición de la derecha de Dios en su Tierra, y que en ella están los pactos de los siervos. El Mensajero de Dios (s) dijo: “Tocad la esquina, pues es la derecha de Dios en su creación, con ella saluda a su creación, saluda al siervo y al entrometido, y ella da testimonio de aprobación a quien la toca”. Con “esquina” él (a) se refirió a la piedra negra porque esta está ubicada en ella. Y la comparó con “la derecha” porque es la mediadora entre Dios y sus siervos en el favores obtenidos, los logros, los galanteos y la satisfacción, como la derecha al saludar. As-Sadiq (a) dijo: “Cuando Dios Bendito y Altísimo tomó los pactos de los siervos ordenó a la piedra tragarlos y por eso dijo: ‘He hecho llegar mi lealtad, mi pacto he concluido, para que se de testimonio de Mí con una aprobación’”. Y dijo (a): “La esquina yemení es una de las puertas del Paraíso. Dios no la ha cerrado desde que la ha abierto”. Y dijo (a): “La esquina yemení es una puerta nuestra por la cual se entra al Paraíso. En ella hay un río del Paraíso en el que se encuentran las obras de los siervos”».

Yo digo que la piedra negra (la yemení) que tragó los pactos para dar testimonio de quien jure lealtad es similar al Maulá que acepta el juramento de lealtad (el Yamani) para el Imam Al-Mahdi (a) y que da testimonio de quien hace llegar la lealtad y la alianza. Dijo el Altísimo: {Y cumplid con la alianza. Ciertamente, la alianza será interpelada}, Sagrado Corán sura «Al-Isra» (El viaje nocturno), 34.

En cuanto a lo dicho de que la esquina del yamani es una de las puertas del Paraíso que Dios no ha cerrado desde que la ha abierto (lo que demuestra que la esquina yemení y la piedra se refieren a la persona del Yamani), pues la cuestión del Yamani está presente en todas las convocatorias divinas que supieron ligar a un pueblo o a una nación, tanto en el plano ideológico como militar. Se ve que la cuestión del sucesor y la obediencia a él son un obstáculo por el que muchos caen. Están los que han acompañado a las convocatorias divinas y aun así desobedecen al Argumento en su época. Los hombres desean cambiar a su sucesor y su testamento. Esto equivale a desviarse de la quibla y adoptar otra religión, porque el Argumento es la quibla delante de los hombres. ¿Acaso habéis visto a alguien que se pare en el azalá con la quibla detrás de sí?

Alí hijo de Ibrahim, de su padre, del hijo de Abu Umair, del hijo de Udaina, de Fudail, de Abu Yafar (a), que mirando a los hombres circunvalando la Kaaba dijo: «Así la circunvalaban en la era preislámica. Solo se les ordenó circunvalarla, venir a nosotros, enseñarnos su lealtad y afecto, y ofrecernos su victoria. Luego recitó la aleya {Así pues, haz que los corazones de los hombres se inclinen hacia ellos}», Al-Kafi, vol. 1, pág. 392.

A lo que se refiere aquí es que vayan al Argumento de su época y le juren lealtad. Que le ofrezcan su lealtad, afecto y victoria. A lo largo de la historia y en la mayoría de las convocatorias divinas el examen es con el sucesor. Es concluyente que quien no acepta al sucesor no acepta al testador, aunque muestre aceptación, como es el caso con Aarón (a) o con el Comandante de los Creyentes. Pues quien no acepta a Alí (a) no acepta a Muhammad (s) y quien no ofrece su afecto, su victoria y su juramento a Alí no obtiene de su peregrinación sino miseria, porque el hadiz anterior dice que la peregrinación es aceptar al Argumento designado por Dios y su mensajero, cada uno en su época. De lo contrario, la circunvalación sin aceptar el juramento de lealtad es circunvalación de la ignorancia.

Las narraciones de la Gente de la Casa estipularon el juramento de lealtad al Yamani en la época de la aparición.

Dado que en los hadices del Mensajero de Dios (s) y de la Gente de su Casa (a) se estipula, en general y en particular, la importancia de la personalidad del Yamani en la preparación del terreno para el mayor patrono de Dios, es necesario centrarse y preguntar quién es el Yamani y derecha del Imam Al-Mahdi (a). ¿Acaso podemos averiguar sobre él y distinguirlo entre las tantas personalidades que preceden al Imam Al-Mahdi (a) siempre y cuando las palabras de la Gente de la Casa (a) estén ante nuestros ojos y nos aferremos a la cuerda extendida del cielo a la Tierra a salvo de la perdición como indicó el Mensajero de Dios (s)? Él describió a las dos cosas de peso como a dos cosas que protegen de la perdición a quien se aferre a ellas. En cuanto a quien les agrega cosas o las equipara con otras, o a quien puso a las dos cosas como a cuatro diciendo “el Corán, la familia, el razonamiento y el consenso”, pues sí, el juicio es de Dios y sí, está la promesa de la resurrección para que veamos si acaso el Mensajero de Dios habló de dos cosas o cuatro.


[1] Yamani: del árabe يَمَانِي (pronúnciese: iamani). yemení: 1. adj. “yemenita” o “yemení” (natural del Yemen, país de Asia); 2. adj. Perteneciente o relativo al Yemen o a los yemeníes. (RAE). Raíz árabe: ي م ن (ya mim nun). yamin (a): venirle por la derecha. yaman: bendecir (Dios). yamn: llevar por la derecha. yamin (a) & yamun (u) & yumin, maymana: ser de buen augurio para, atraer bendiciones a/sobre. yamman ‘ala; bendecir. yaaman & ‘ayman & tayaaman: ir por la derecha. yaaman & ‘ayman: ir al Yemen. tayamman bi: considerar de buen augurio | pertenecer al Yemen ◊ -bil-lamait: poner el cadáver en la tumba sobre el costado derecho | comenzar a derecha; empezar con la mano o el pie derechos. yaman: derecha, lado derecho. yamaniyy & yamaanin & yamaaniyy pl. yamaaniyyun: yemenita, yemení. yamiiniyy: derechista. yumnà: derecha, diestra. ‘ayman f. yamnaa’ pl. yumn, ‘ayaamin: derecho; diestro | lado derecho. istayman: conjurar, hacer jurar. yamin: juramento. yumn: bendición | suerte, prosperidad, bienestar | felicidad. yaamin & yamiin & yumn & maymun: afortunado, dichoso. tayman: sur | ábrego. maymana: derecha | ala derecha [mil] | estribor | felicidad, prosperidad. maymun:  fausto, afortunado | -at-ta’iri: de buen augurio. (Diccionario avanzado árabe, Federico Corriente, Ignacio Ferrando, 2005, Editorial Herder, Barcelona). Benjamín: nombre propio del Antiguo Testamento, el hijo más joven de Jacob (Génesis 25: 18). Del hebreo Binyamin (hijo del sur) interpretado en el Génesis como “hijo de la mano derecha” de ben (hijo) + yamin (mano derecha). Los antiguos mapas árabes estaban orientados hacia el este, por lo cual el Yemen quedaba al sur (a la derecha). https://www.etymonline.com/word/yemen (N. del T.)

[2] Tihama –con kasra en ta– es una llanura costera estrecha que se extiende desde la península del Sinaí al norte hasta las costas del Yemen al sur. Dentro de ella se encuentran las ciudades de Najrán, La Meca, Yeda y Saná. Tabuk es una ciudad en la ruta de la peregrinación que va desde Damasco hasta Medina. Es célebre por la gran incursión que el Profeta –bendígalo Dios y a su familia– llevó a cabo para derrotar a los árabes del norte. Está ubicada al norte de La Meca y Medina. Maymaa al-Bahrein, vol. 4, pág. 581.

[3] Basair Ad-Darayat, de Muhammad Bin Al-Hasan Al-Safar, pág. 28.

[4] Valiato: autoridad a la que se debe jurar lealtad. (N. del T.)


Del libro El Yamani prometido, el Argumento de Dios del Jeque Haidar Az-Ziadi