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Ahmed Alhasan احمد الحسن

30 de octubre de 2014

La paz sea con vosotros y la misericordia de Dios y sus bendiciones

Primera historia:

Nuestro profeta Muhammad (s), después de la batalla de Badr, liberó a los prisioneros infieles a cambio de un módico precio: simplemente que uno de esos prisioneros enseñe a leer y a escribir a un grupo de musulmanes.

Esos prisioneros –liberados por el mensajero misericordioso, generoso, ejemplo para la humanidad- no creían en Muhammad (s). De hecho, estaban en la batalla buscando matarlo y eliminarlo. Pero lo que hizo el Profeta es exactamente lo que sabemos y esperaríamos de la moral de los profetas y justos, o de todos aquellos que hayan dado grandes ejemplos de moral humana con algunas de sus acciones, como Gandhi o Mandela.

Segunda historia:

Malik Bin Nuwaira At-Tamimi, uno de los árabes más nobles, fue dócilmente al Profeta Muhammad. Lo escuchó, creyó en él y regresó a su pueblo. Y ellos creyeron después de que él les informara de la convocatoria del Profeta (s). Así que Malik no fue solamente un musulmán, sino un gran predicador y la causa del islam de muchos cuando los invitó al islam. Malik fue uno de los que estuvieron presentes en el juramento de lealtad de Gadir y sabía que Alí era el califa de Dios después del Mensajero de Dios Muhammad (s). Era religioso, tenía la confianza de su pueblo y la confianza del Mensajero de Dios (s), así que este lo puso a cargo de la caridad de su pueblo. Así ellos le entregaban el dinero del azaque y él lo hacía llegar al Profeta. Cuando llegó a Medina encontró que el Profeta había sido martirizado y que se había ido con su Señor. Y encontró a Abu Bakr sentado en la mezquita usurpando el califato del Profeta. Y por aquello consideraba que la usurpación del califato por parte de Abu Bakr era algo abominable e inaceptable para él. Regresó a su pueblo y les devolvió el dinero del azaque.

Y recitó sus célebres versos:

«He dicho “tomad vuestro dinero” sin mirar * y no temo a lo que venga a partir de mañana,

Pues si se levanta con algún mandato amenazador el que se levante * nos negaremos y diremos “la religión es la religión de Muhammad”».

Estos versos son claros y fiadores de la historia completa. Malik dice que la religión la trajo Muhammad (s) y que, por ende, el califa es aquel cuya designación fue anunciada por Muhammad (s) en Gadir, que fue Alí hijo de Abu Talib (s), y no uno que se levanta con un mandato amenazador de sí mismo como Abu Bakr. Por eso devolvió el dinero del azaque a sus dueños y no lo entregó al califa ilegítimo.

La reacción de Abu Bakr fue enviar a Jalid Ibn Al-Walid para matar a Malik Ibn Nuwaira y ni Malik, ni su pueblo atacaron a Jalid por considerarlo musulmán. Así que Jalid los traicionó encarcelándolos y luego los asesinó mientras estaban prisioneros. Luego Jalid violó a la esposa de Malik. No conforme con esto, Jalid cometió el horrendo y bárbaro acto de cocinar la cabeza de Malik Bin Nuwaira en la chimenea.

Ahora olvidemos toda esta historia. Supongamos que Malik Ibn Nuwaira hubiera sido alguien que no creía en el Profeta Muhammad (s) y que Abu Bakr no hubiera enviado a Jalid para matarlo. ¿Acaso habría algún tipo de justificación para matarlo, violar a su esposa y cocinar su cabeza solo porque no entregó un puñado de dinero al gobernante (Abu Bakr)? ¡¿Acaso Abu Bakr tendría alguna excusa para no pedirle cuentas a Jalid por haber actuado con tal barbarismo sin ningún lazo de humanidad que fue asesinar a Jalid, violar a su esposa y cocinar su cabeza?!

¡¿De verdad creéis que el gobernante de un país cuyo jefe del ejército asesina a un hombre y viola a su esposa sin que este lo haga responsable es un gobernante justo?!

¡¿De verdad creéis que la religión de Jalid y Abu Bakr es la misma religión de aquel Muhammad (s) que liberó a los prisioneros infieles?!

Lo que he escrito no tiene insultos ni injurias y no ofende a nadie. Por eso espero respuestas educadas. En cuanto a gritar e insultar, sabed que no enmendará vuestra religión ni mitigará vuestro dolor, sino que será una evidencia clara de vuestra confusión.