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Ahmed Alhasan احمد الحسن

5 de junio de 2015

En nombre de Dios, el Misericordioso, el Misericordiosísimo

La alabanza a Dios, Señor de los mundos

La paz sea con vosotros y la misericordia de Dios y sus bendiciones

La brigada del Qaim se fundó para un propósito que anuncié explícita y claramente, que es proteger nuestros sitios sagrados, nuestro honor y nuestro país del ataque del llamado Dáesh que ha invadido nuestro país Iraq. No es nuestro propósito ni deseo enfrentar o causar daño a la policía o al ejército. Al contrario, nuestro enemigo es vuestro enemigo es el mismo, esos sufianis que han invadido nuestro país y quieren profanar nuestros sitios sagrados. Además, no somos ningún frente político que participe en elecciones en Iraq como para que, por ejemplo, alguno de los políticos se imagine que estemos buscando hacer propaganda política para competir con ellos por cargos o asientos. Por eso os instamos a todos a cooperar con vuestros hermanos e hijos en la Brigada del Qaim que no buscan nada de las despojos de este mundo, solo proteger los sitios sagrados, el honor y el país de esta invasión wahabí sufiani.

Que todos sepan que nos vimos obligados a fundar la Brigada del Qaim después de que el ejército entregara Ramadi a Dáesh –maldígalos Dios. Esos sufianis comenzaron a avanzar en dirección a Bagdad amenazando con destruir el mausoleo del Imam Husein –con él sea la paz. Y ya no hubo frente a nosotros más que una opción a la que no podemos renunciar en ningún caso, que es levantarnos para defender nuestra tierra y nuestros sitios sagrados de cara a este ataque wahabí sufiani.

Espero también que los hermanos sunníes y otros tengan la seguridad de que la Brigada del Qaim no pretende más que defender Iraq y los sitios sagrados, y no está dirigida contra nadie en Iraq que no sean esos wahabíes sufianis que han invadido nuestro país amenazando con destruir nuestros sitios sagrados.


Ahmed Alhasan احمد الحسن

5 de junio de 2015

En nombre de Dios, el Misericordioso, el Misericordiosísimo

La alabanza a Dios

La paz sea con vosotros y la misericordia de Dios y sus bendiciones

Queridos creyentes que estáis en la Brigada del Qaim:

Espero que os abstengáis de aparecer armados dentro de las ciudades excepto en el caso de que seáis coordinados con las fuerzas de seguridad de estas ciudades y solo si es necesario. Espero, queridos míos, que no le deis al demonio ningún argumento o excusa para que os difame a vosotros, o a vuestra integridad, o a vuestro alejamiento de los ornamentos de este mundo, de la ostentación, de la jactancia, de las características reprobables que Dios Glorificado y Altísimo no ama.

Mantened vuestra adoración y vuestro azalá, especialmente el azalá de la noche. Mantened la disciplina y el entrenamiento. Alcanzad un alto grado de rendimiento físico y psicológico. Espero que los jefes de campo soliciten apoyo a los creyentes graduados de las facultades de educación física y que elaboren un plan de estudios minucioso para el entrenamiento físico.

Oh, queridos, confiad en vuestros jefes de campo, pues ellos son especialistas y altamente calificados, si Dios quiere. Anoche he puesto a cargo oficialmente a uno de los creyentes para dirigir la Brigada del Qaim sobre el terreno. Es graduado del Primer Colegio Militar y también de la Escuela del Estado Mayor. Además, he encargado a vuestros hermanos del Gabinete que le entreguen la bandera de la Brigada del Qaim tan pronto como sea posible, si Dios quiere. Así que espero que cooperéis con vuestro hermano, el General Abu Hamza –que Dios lo proteja y guarde. También, si Dios quiere, participará con vosotros mi estimado hermano Muhammad –que Dios lo proteja. Él también es graduado del Primer Colegio Militar con especialización en tanques. Por la gracia de Dios, hay muchos de vuestros hermanos especializados que marcharán inexorablemente con esta brigada, si Dios quiere, para poder enfrentar la invasión wahabí sufiani (o el así llamado Dáesh) a Iraq y a los sitios sagrados, y erradicarlos, si Dios quiere.

Mi consejo para vosotros en estos días son actos de adoración seguidos de entrenamiento físico y psicológico. Que obedezcáis espontáneamente a los jefes militares de campo y acatéis las órdenes. Y que vuestra principal ocupación sea recordar a Dios, obedecer a Dios y poner en práctica lo que Dios Glorificado y Altísimo quiere.

Y la paz sea con vosotros y la misericordia de Dios y sus bendiciones.