Te preguntan sobre el espíritu

{Y te preguntan acerca del espíritu. Di: «El espíritu es de la orden de mi Señor y no se os ha dado de la ciencia sino un poco»}, Sagrado Corán – sura “Al-Isra” (El viaje nocturno), 85.

El término espíritu se refiere a toda creación viviente que no está en este mundo físico. Las almas de los hombres y de los genios son espíritus, y todos los ángeles son llamados espíritus. Así como el viento mueve las cosas en este mundo, del mismo modo, los espíritus mueven aquello en lo que han entrado y aquello con lo que se han fusionado.

{Y Él es el que envía los vientos como buena nueva a disposición de su misericordia hasta que, si trasportan nubes pesadas, las arreamos a un país muerto. Entonces hacemos descender con ellas, el agua y hacemos salir con ella, de todas las frutas. Así es como hacemos salir a los muertos. Quizás recordéis} Sagrado Corán – sura “Al-Aaraf” (Las Alturas), 57.

La primera creación que hizo Dios Glorificado y Altísimo es el ser humano: {El Misericordioso * ha enseñado el Corán * ha creado al hombre}, Sagrado Corán – sura “Ar-Rahmán” (El Misericordioso), 1-3. Luego hizo la creación a partir del primer ser humano. Este primer ser humano es la manifestación de la divinidad en la creación. Es el primer intelecto, el primer espíritu creado y es el espíritu de Dios. {Y así te hemos inspirado un espíritu de nuestra orden. No estabas enterado de lo que es el libro ni la fe, pero hicimos de él una luz con la que guiamos a quien queremos de nuestros siervos. Y ciertamente, tú guías hacia una senda recta}, Sagrado Corán – sura “Ash-Shura”, (La consulta), 52.

  • De Al-Ahwal, que dijo: «Pregunté a Abu Abdulá (con él sea la paz) sobre el espíritu que estaba en Adán (con él sea la paz) y dijo: “{Así pues, cuando lo haya formado y haya soplado en él de mi espíritu}”. Dijo: “Este espíritu es una creación y el espíritu que había en Jesús es una creación”».[1]
  • Algunos de nuestros compañeros narraron de Ahmed Ibn Muhammad Ibn Isa, de Al-Hayyal, de Zaalaba, de Humrán, que dijo: «Pregunté a Abu Abdulá (con él sea la paz) sobre lo que dijo Dios Glorioso y Poderoso: “Un espíritu de Él”. Dijo: “Es el espíritu creado por Dios. Dios lo creó en Adán y Jesús”».[2]

Así pues, el espíritu de Dios, o el espíritu ante el que se prosternaron los ángeles cuando fue soplado en el barro ascendido de Adán y manifestado en su espina dorsal, es el espíritu mayor, Muhammad (bendígale Dios y a su familia). {Así pues, cuando lo haya formado y haya soplado en él de mi espíritu, caed ante él prosternados}, Sagrado Corán – sura “Al-Hiyr” (El tracto rocoso), 29 y sura “Sad” (Sad), 72. Así que la prosternación del versículo que dice “caed ante él prosternados” es ante el espíritu mayor o Muhammad (bendígale Dios y a su familia), pues él es la primera quibla para conocer a Dios Glorificado y Altísimo. La prosternación de los ángeles ante Adán (con él sea la paz) solamente ocurrió después de que el primer espíritu, Muhammad (bendígale Dios y a su familia), fuera soplado en Adán. Por lo tanto, el espíritu sobre el que preguntan estaba delante de ellos y ellos delante de él en este mundo en el cuerpo de Muhammad (bendígale Dios y a su familia), y ellos no lo sabían, {Y te preguntan sobre el espíritu. Di: «El espíritu es de la orden de mi Señor y no se os ha dado de la ciencia sino un poco»}.

  • De Yabir Ibn Yazid, que dijo: «Abu Yafar (con él sea la paz) me dijo: “Oh, Yabir, lo primero que creó Dios fue a Muhammad (bendígale Dios y a su familia) y a su familia, los guías y guiados. Eran espectros de luz entre las manos de Dios”. Dije: “¿Y qué son espectros?”. Dijo: “Sombras de luz,[3] cuerpos de luminosidad, sin espíritus. Y él era apoyado con un espíritu, que es el Espíritu Santo, con el cual[4] él y su progenie adoraban a Dios. Por eso los creó benévolos, sabios, piadosos y puros, que adoran a Dios con el azalá, el ayuno, la prosternación, la glorificación, la declaración de Su unicidad, rogando por bendiciones, peregrinando y conteniéndose”».[5]

[1] Al-Kafi, Al-Kulaini, vol. 1, pág. 133 “Bab ar-Ruh” (Capítulo del espíritu).

[2] Al-Kafi, Al-Kulaini, vol. 1, pág. 133, “Bab ar-Ruh” (Capítulo del espíritu).

[3] La sombra de luz es su efecto de oscuridad que la indica. En un noble hadiz la luz es Dios Glorificado y Altísimo, pues el Glorificado es luz sin oscuridad y su sombra es su manifestación en la creación. Así que ellos (con ellos sea la paz) son la sombra de la luz, es decir, el efecto de Dios Glorificado y Altísimo en la creación. A través de este efecto se conoce la causa, así pues, a través de ellos se conoce a Dios Glorificado sea.

[4] Pues el Espíritu Santo está en ellos. Es más, es el espíritu de ellos que está en el Séptimo Cielo Total (el Cielo del Intelecto).

[5] Al-Kafi, Al-Kulaini, vol. 1, pág. 442.


Del libro Creencias del islam del Imam Ahmed Alhasan (a)