El azalá

Es la columna de la religión. Es el viaje celestial del creyente y su distinción. Si es aceptado, todo lo demás es aceptado. Si es rechazado, todo lo demás es rechazado. Con él, los espíritus se purifican de la impureza, tal como los cuerpos se purifican de la suciedad con agua. Del Mensajero de Dios (s): «Ciertamente, Dios, exaltada sea su mención, juró por su gloria no atormentar a los orantes ni a los prosternados, ni espantarlos con el fuego el día que se levanten los hombres ante el Señor de los mundos».[1]

Imam Husein (a) en Kerbala

Así que, si es su horario, no lo retrases. Pues con el retraso empieza la omisión y ésta conduce al descuido. El Mensajero de Dios (s) dijo: «Quien se dedica por completo al azalá obligatorio, completa su inclinación, prosternación y reverencia, luego glorifica a Dios, lo enaltece y lo alaba hasta que llega el horario del otro azalá obligatorio sin interrupciones entre ambos, Dios prescribe para él la recompensa del peregrino de la umra y lo pone entre la gente elevada».[2]

De Al-Baqir y de As-Sadiq, con ambos sea la paz, que dijeron: «Del azalá sólo es para ti lo que le dedicas. Si se finge todo o se descuida su instrucción se vuelve contra uno y golpea el rostro de su autor».[3]

Reflexiona en la grandeza de Dios mientras estás entre sus manos. Alarga su prosternación y su inclinación, pues es tu regalo para el verdadero Rey y su remuneración es más grande que ella. Siempre que puedas no dejes pasar la congregación en las mezquitas, porque el beneficio de la congregación es inmenso. Deberías realizar algunos azalás recomendables, en particular el azalá del descuidito (gufaila) y el azalá de la noche (leil). No los abandones en ninguna situación, pues su remuneración es enorme. Son ocho rakas, más dos rakas de intercesión (shafa), más una raka impar (witr). Cada dos rakas finalizadas se desea la “paz” (salam), como en el azalá del alba (subh), excepto en la raka impar (witr) pues es una raka sola. Puedes limitar el azalá de la noche (leil) a la alabanza (al-hamd) solamente. Puedes rezar dos rakas de la intercesión (shafa) y la impar (witr) solamente.

Se narró que, para quien se despierte antes del azalá del alba (fayr), rece la impar (witr) y la supererogatoria del alba (náfila al-fayr) que son dos rakas antes del azalá del alba (fayr), se le registrará como el azalá de la noche (leil). Así que no pierdas tu oportunidad.[4]

De Abú Abdulá (a): «Un hombre vino al Profeta (s) y dijo: “Oh, Mensajero de Dios, ¿Dios pide algo más que lo obligatorio?”. Dijo: “No”. Dijo: “Juro por aquél que te ha enviado con la verdad, que nada me ha acercado a Dios como eso”. Dijo: “¿Y por qué no?”. Dijo: “Porque Dios ha afeado mi creación”». Dijo: «Entonces, el Profeta (s) se contuvo y descendió Gabriel (a), diciendo: “Oh, Muhammad, tu Señor te desea la paz y dice: ‘Le deseo la paz a mi siervo, fulano. Y dile: ¿te complacería que te resucite mañana entre los salvos?’”. Y él dijo: “Oh, Mensajero de Dios, ¿acaso Dios me ha mencionado?” Dijo: “Sí”. Dijo: “Juro por aquél que te ha enviado con la verdad, que no quedará nada que acerque a Dios que yo no haga”».[5]

¿Y quién de nosotros no ha pecado? ¿Y quién de nosotros no querría estar a salvo el Día de la Resurrección?


[1] Amali As-Saduq, pág. 154, Uyun al-Ajbar Ar-Reda (a), vol. 2, pág. 266, Bihar al-Anwar, vol. 93, pág. 357.

[2] Risail ash-Shahid az-Zani, pág. 107, Mustadrak al-Wasail, vol. 4, pág. 101, Bihar al-Anwar, vol. 81, pág. 260.

[3] Al-Kafi, vol. 3, pág. 363, At-Tahdib, vol. 2, pág. 342, Bihar Al-Anwar, vol. 81, pág. 260.

[4] Fue narrado por Muawiya Bin Wahab, de As-Sadiq (a), que lo escucho decir: «Si uno de vosotros está dispuesto a levantarse antes del alba, rezar la impar (witr) y rezar dos rakas hasta el fayr se le registrará como el azalá de la noche (leil)». Tahdib al-Ahkam, vol. 2, pág. 241, Wasail ash-Shia (familia de la casa), vol. 3, pág. 258.

[5] Allal ash-Sharai, pág. 463, Bihar al-Anwar, vol. 5 pág. 280.


Del libro El yermo o el camino a Dios del Imam Ahmed Alhasan (a)