El corazón y la vena yugular en la aleya 24 de “Los botines” y la 16 de “Qaf”

Pregunta 18: dijo el Altísimo: {Oh, vosotros que habéis creído, corresponded a Dios y al mensajero si se os convoca a lo que os da vida. Y sabed que Dios media entre el hombre y su corazón y que hacia Él habéis de ser reunidos}.[1]

Y dijo el Altísimo: {Ciertamente, ya hemos creado al ser humano y sabemos lo que sugiere en él su alma, y nosotros estamos más cerca de él que la vena yugular}.[2] ¡¿A qué se refiere con “corazón” y “vena yugular” en estas dos aleyas?!

Respuesta: el hombre es cualquier ser humano creyente en Dios y en el Argumento de Dios en Su Tierra, y su corazón es el Argumento sobre la creación. Así que el corazón es el imam infalible y el corazón es como el infalible; porque su ejemplo dirige los asuntos del universo como el corazón que dirige los asuntos del cuerpo humano.

La vena yugular es el imam infalible, pues es la cuerda robusta de Dios.[3] Es la puerta por la cual llega la emanación divina a la creación. El infalible es la criatura más cercana al ser humano creyente y este se sirve de él para cubrir las necesidades para con Dios Glorificado.

Estas aleyas explican a los hombres que Dios está más cerca de vosotros que los profetas, los enviados o los imames (a), y que Dios media entre vosotros y ellos si recurrís a ellos para cubrir vuestras necesidades. Por esto los adoptáis como dioses aparte de Dios, pero debéis ponerlos como un medio hacia Dios para satisfacer la necesidad y la intercesión con Dios. Ellos (a) no interceden ni hablan sin el permiso de Dios Glorificado, {por su orden obran}.[4] ¿Y cómo Dios les daría permiso de interceder por un siervo ciego que no ve a Dios? «Ciego está el ojo que no te ve». Dijo el Altísimo: {¿Quién ha de interceder ante Él si no es con su permiso?}.[5] Y dijo el Altísimo: {no habrá de hablar sino aquel a quien se lo haya permitido el Misericordioso, y dirá lo certero}.[6]


[1] Sagrado Corán – sura “Al-Anfal” (Los botines), 24.

[2] Sagrado Corán – sura “Qaf” (Qaf), 16.

[3] De Abdulá Bin Abbas que dijo: el Mensajero de Dios (s) se levantó entre nosotros como orador y en su último sermón dijo: «Dios Glorioso y Excelso ha reunido para nosotros diez cualidades que no ha reunido para nadie antes de nosotros y que solo están en nosotros: en nosotros está la sabiduría, la benevolencia, la ciencia, la profecía, la tolerancia, la valentía, la resolución, la veracidad, la pureza y la continencia. Nosotros somos la palabra de devoción, el camino de guía, el ejemplo más alto, el argumento más grande, el lazo firme y la cuerda robusta. Nosotros somos a los que Dios ordenó amar, pues ¿qué hay más allá de la verdad que no sea extravío? ¿Cómo es que os confundís?», Bihar al-Anwar, vol. 26, pág. 244.

[4] Sagrado Corán – sura “Al-Anbiya” (Los profetas), 27.

[5] Sagrado Corán – sura “Al-Báqara” (La vaca), 255.

[6] Sagrado Corán – sura “An-Naba” (La noticia), 38.


Del libro Las alegorías vol. 1 del Imam Ahmed Alhasan (a)